Un #poetasenCercanías solemne (vía 2 – vagón 05)

El pasado sábado, por primera vez en mucho tiempo, se cumplieron religiosamente las tres premisas sobre las que se sostenía en origen este ciclo, a saber: la presencia de un poeta anfitrión originario o residente en Alicante y dos de provincias colindantes; de todos ellos, al menos uno inédito. En esta ocasión, el papel de inédito y de oriundo de Alicante recaían sobre la misma persona: Clara Andreu (Torrevieja, 1991). Decimos inédita, aunque nos congratula poder decir que su único texto publicado está en el número piloto de Carne para el perro, nuestro recién nacido fanzine. Adyacentes pero no secundarios, tomaron asiento Rubén Martín Díaz, de Albacete y Pedro Alberto Cruz, de Murcia.

Cada vagón es distinto a los anteriores y hay algo en el ambiente que los hace especiales. Si tuviéramos que definir la sesión del día 4 con una sola palabra, escogeríamos «solemne». Con discursos poéticos muy diferentes, los escritores tenían algo en común: la sobriedad a la hora de acercarse a la palabra, y también al exponerla. Clara inició cada una de las habituales rondas con una serie de poemas breves de corte metalingüístico para que Pedro la siguiera introduciendo una vertiente artística aunque no necesariamente ecfrástica. Por último, Rubén cerraba la vuelta honrando eso que se ha venido a denominar «escuela poética de Albacete», recogiendo una tradición que hace suya.

La sorpresa vino cuando, al acabar, el público solicitó una ronda de bises en la que algunos aprovechamos para hacer peticiones. Clara Andreu leyó dos poemas en catalán (lengua por primera vez empleada en nuestros recitales) que recibieron una fantástica acogida. Pedro, por su parte, fue instado a leer el texto con el que colaboró en el número especial dedicado a David Bowie que publicó la revista La Galla Ciencia el pasado mes de diciembre. Del mismo modo, a Rubén se le pidió que recitase uno de los poemas recogidos en la antología Desde el mar a la estepa.

Desde Letras de Contestania estamos contentos y orgullosos: el quinto vagón de esta vía 2 fue uno de los más multitudinarios. El numeroso público agotó las sillas (y el vermut) de The October Press, ese maravilloso local que se convierte en nuestro hogar cada dos sábados.

Dublinesca a la española (puertadeHerakles #9)

Y el día llegó. La pasada sesión del #puertadeHerakles (y la anterior, pues han sido necesarias dos tardes y aún así podríamos hablar horas y horas) estuvo dedicada a la obra central de todo el taller de este año: Ulises, de James Joyce. Igual de complicado que su lectura sería intentar exponer aquí en unas breves líneas todo lo que dio de sí esta gran (en todos los aspectos) novela.

puertadeHerakles: Ulises

Para comenzar, empezaré por un servidor. Reconozco que tenía muchas dudas respecto a este título, la mayoría de ellas fundadas por prejuicios y consejos de esos que no se piden pero llegan igualmente, además de opiniones y críticas: que es un tostón, que es larguísimo y además complicado de leer, que no se entiende nada, y así un largo etcétera. Todo esto acrecentó mi reticencia a siquiera intentar leerme algo tan largo y, supuestamente, raro y aburrido. Pero todo lo contrario. Me ha parecido una lectura interesante, divertida, no tan difícil como esperaba (eso sí, contando con la ayuda de la estupenda edición de Cátedra) y he conocido a un personaje que ahora sé que es icónico. Tanto Sara como Esperanza y Ralph lo habían leído ya hace años y lo han vuelto a hacer ahora con motivo del taller. Es por ello que comentan que con cada nueva lectura descubres nuevos detalles y entiendes cosas que quizá en su momento pasaron desapercibidas. Esperanza comenta que es un libro que hay que aprender a leer y que ello se consigue sobre la marcha, leyéndolo.

Partimos de la base de qué quiere contar el autor y, a excepción de Ramón que opina que sí cuenta algo, todos coincidimos en que realmente no se cuenta nada concreto. Pero este detalle no importa. No cuenta nada y a la vez lo cuenta todo, porque trata de la vida en general. Todo el transcurso de la historia es un día en la vida de Leopold Bloom, con lo que ello conlleva, desde ir al retrete a masturbarse en la playa o emborracharse en un bar discutiendo de religión o política. Lo que sí tendremos en mente es la ciudad de Dublín (casi como su mapa), pues las descripciones de lugares, direcciones y detalles de locales y entidades públicos es tan detallada que casi pareciera que estamos allí. Llegados a este punto, tanto Óscar como Ralph y Esperanza opinan que la relación con la Odisea no se ve de forma clara y en algunos episodios está cogida con pinzas. Sara piensa que Leopold es un antihéroe, como el protagonista de la Odisea. Óscar cree que la obra tiene múltiples capas, las cuales se pueden disfrutar perfectamente por separado. Se dijo que el personaje de Bloom es quizá el ser más normal en la historia de la literatura. No estamos acostumbrados a toparnos con personajes tan «normales y corrientes».

Esperanza comenta la gran cantidad de referencias literarias a la literatura española clásica: Cervantes, Celestina, Valle-Inclán, el teatro del Siglo de Oro, etcétera. Por otro lado, Ralph cree que los personajes de Leopold y Stephen serían dos aspectos de la personalidad de Joyce. También hablamos de la crítica, a través de la parodia, que se hace a la religión en el contexto de la época: una Irlanda tradicional. La técnica del flujo de conciencia esconde una falsa sencillez. Es imposible que esa espontaneidad sostenida de manera tan prolongada sea fruto de la casualidad. Respecto a esto, Joyce hace un gran trabajo. A día de hoy puede parecer absurdo que se considerase obra obscena e inmoral, pero tengamos en cuenta la época e la que se empezó a publicar. En realidad no deja de ser una novela de humor.

Dicho todo lo anterior, queda para la historia de la literatura el enorme monumento que constituye Ulises, desde el punto de vista técnico pero también como un espejo que nos enseñó el día a día del ser humano del siglo XIX. Presumir a día de hoy de haber leído Ulises es tan inecesario como presumir de no haberlo hecho.

Un nuevo #poetasenCercanías para empezar el año (vía 2 – vagón 03)

Tercer vagón del #poetasenCercaníasEl sábado pasado volvió a partir de la vía 2 un nuevo vagón de #poetasenCercanías. Como es habitual, nos reunimos en torno a tres poetas en The October Press. En esta ocasión, nos acompañaban Antonio Soriano Santacruz (Alicante), Milagros López (Murcia), y Matías Miguel Clemente (Albacete).

Antonio Soriano actuó como anfitrión de sus dos compañeros. Además, al tratarse de un poeta inédito, resultó ser la sorpresa de la jornada, por la hondura y calidad de sus versos. En segundo lugar, Milagros López leyó poemas del que por el momento es su único poemario publicado, A ras del mar, así como inéditos que formarán parte de un libro de próxima publicación en la editorial Amargord. Por su parte, Matías Miguel Clemente comenzó su participación con un breve texto de su primer libro, Lo que queda, con el que obtuvo el Premio de Poesía Joven Radio 3 para, a continuación, centrar su lectura en su último libro, Dreno (La Bella Varsovia, 2015).

Tercer vagón del #poetasenCercanías

Nuestros invitados se turnaron para ofrecernos tres bloques de poemas cada uno, de manera que los respectivos turnos guardaron algún tipo de coherencia temática o de inspiración, desde el amor, en la primera ronda de Milagros, el extrañamiento ante la realidad en la de Antonio o el homenaje a los detalles que conforman lo cotidiano en la de Matías. Como ha sucedido en anteriores ocasiones, cada intervención se iniciaba con comentarios y alusiones a las de sus otros dos colegas, lo que, desde el punto de vista del público, se convierte en un añadido que enriquece cada encuentro.

Tercer vagón del #poetasenCercanías

Entre los tres autores se creó un ambiente de complicidad, diálogo y admiración recíproca que lograron contagiar al público. Éste siguió todo el acto en respetuoso y atento silencio —salvo por la intervención espontánea de algún teléfono móvil—, e incluso pidió una ronda final de bises, algo a lo que ya estamos acostumbrados en estas citas de los sábados por la mañana.

Humo para unas máscaras

Entre confesiones y amigos, el jueves pasado estuvimos con Ramón Bascuñana en la magnífica librería Códex de Orihuela para la presentación de su poemario El humo de los versos, galardonado con el XXVI Premio de Poesía Ernestina de Champourcín.humo de los versos

El acto contó con la presentación, profunda y rigurosa, que de la obra hizo el también poeta y narrador Manuel García Pérez, quien destacó el aroma de tristeza y desencanto que fluye en los poemas de Ramón. Tras una breve introducción, pasó a realizarle al autor unas preguntas acertadas acerca del origen de ese pesimismo latente.

Ramón Bascuñana, hondo reflexionador sobre su obra y sobre su proceso de escritura, habló de la necesidad que para él supone escribir. Afirmó que su poesía nace de la incomodidad, de «una necesidad dolorosa», de ahí el tono desencantado que se puede descubrir en parte de su obra. Dijo tener una visión del mundo pesimista y escéptica, asentada siempre en la duda de que le puedan pasar cosas buenas aunque, de hecho, a veces, le pasen.

En cierto modo, parece como si Ramón Bascuñana hubiera hecho suyas las palabras de Rilke en las Cartas a un joven poeta, preguntándose si debe escribir; su respuesta es que no solo debe sino que necesita escribir. Y como también afirma Rilke, «una obra de arte es buena cuando surge de la necesidad». Ramón nos habló, en un tono confesional al que los que lo conocemos estamos poco acostumbrados, de las máscaras de las que desde el inicio de su obra se sirvió para evadirse de una realidad que le incomodaba o le perturbaba. También admitió que cada vez se enmascara menos, de ahí el tono más desnudo y confesional de sus últimos libros.

Presentación El humo de los versos 2

Ante una pregunta de su presentador, Manuel García, acerca de si realmente podría enmarcársele en la llamada «poesía de la experiencia», nuestro autor afirmó estar desengañado del «mundillo literario», en el que dice que no se ha sentido cómodo en ningún momento, a pesar de haber visto editados más de quince poemarios. En medio de un interesante debate con algunas personas del público, reconoció que se encontraba aparte de las capillas literarias.

Javier Cebrián, que se encontraba entre el público asistente al evento, apuntó acertadamente que no es justo acusar a la poesía de Ramón Bascuñana de monotemática sino que, más bien, lo que hace el poeta en su obra es hablar de la vida, y el problema es que la vida es con frecuencia reiterativa.

Para terminar estas líneas, quiero volver al principio de la intervención de Ramón, al momento en el que explicó que el título de la obra que se presentaba, El humo de los versos, parte de la constatación de que cada vez menos la literatura le salva como lo hacía antes. Nace del darse cuenta de que, después de muchos años y de mucho escrito, la literatura, la escritura se le hace humo porque es una manera como otra cualquiera de engañarse.

humo de los versos

No quiero despedirme sin antes dejar aquí unos versos del poema «Frágil» que nos dedica en su libro a Óscar y a Raúl, y que pueden dar idea del tono del poemario y de la charla que se desarrolló durante este acto de presentación en la librería Códex de Orihuela: «Un accidente leve / me devuelve a la frágil / conciencia de lo perecedero».

Cierre del Alimentando Lluvias 6.0

Pedro SerranoAlimentando Lluvias es, ciertamente, el ciclo poético con más trayectoria en Alicante. El pasado jueves, con Pedro Serrano, cerró lo que el IAC Juan Gil-Albert llama «edición 6.0». Por esta edición han pasado recientemente José Luis Cerón, Manuel Valero o María Barceló; también tuvo cabida un homenaje al escritor Antonio Porpetta en Elda, ciudad natal del poeta. Del sello de caucho se ha pasado al tarjetón, pero el formato es esencialmente el mismo.

Pedro Serrano, culpable de que el jueves nos reuniésemos en la Casa Bardín un buen puñado de amigos, es uno de los miembros fundadores de Frutos del Tiempo. En 2015 publicó con Olifante el poemario Entran jazmines en casa, con algunos de cuyos poemas cerró su recital.

El poeta acompañó la lectura de sus versos con unas evocadoras imágenes en blanco y negro que ayudaban a centrarse en sus palabras perfectamente moduladas. Comenzó la velada recordando su trayectoria editorial, sirviéndose de las efemérides más destacadas del año en el que se publicó cada uno de sus poemarios.

Durante su recital, Pedro leyó versos de varios de sus libros publicados. Cabe destacar la profunda emoción que provocaron algunos de los poemas en prosa del libro Enlaces, de 2010. El autor realizó de todos ellos una lectura sosegada, en ocasiones rozando el susurro, con modulaciones propias de un gran conocedor de su propia obra -algo que no es tan frecuente como pudiera pensarse en los recitales de poesía leída por sus propios autores-.

El acto concluyó, no sin antes obsequiar al público asistente con unos chocolates con motivo del cumpleaños del poeta, con la proyección de un cortometraje que realizó a partir de un microrrelato de una autora cubana, sobre la que relató una historia de encuentros y desencuentros. En este corto se denuncia el machismo imperante en la sociedad, que trata de reprimir la sensualidad de las mujeres, pero que ve como algo natural los mismos impulsos cuando estos proceden de un hombre.

Alimentando Lluvias 6.0

El recital de Pedro Serrano, en el que como decíamos antes nos reunimos un gran número de admiradores y amigos suyos, sirvió como perfecto colofón al ciclo Alimentando Lluvias 6.0. Quedamos a la espera de que la próxima edición se reanude en febrero del próximo año.

Carmen Juan escala La Montaña

El pasado viernes se conjugaron varios factores rayanos en lo memorable. El equipo en pleno de Letras de Contestania ascendió La Montaña Mágica, en Cartagena, en lo que puede considerarse el primer evento al que acudimos desde nuestra constitución. Lo hicimos para arropar a nuestra compañera Carmen Juan durante el recital de su poesía qCarmen Juan y Vicente Velascoue organizó el propietario y alma rectora de dicha librería, Vicente Velasco, quien a su vez nos devolvía haberlo invitado a recitar el año pasado cuando el «poetas en Cercanías» aún andaba en pañales.

Carmen ofreció una emotiva lectura que incluyó una panorámica de la totalidad de su obra poética. Pudimos escuchar desde escritos publicados en 2014 en el libro de artista [po-co] hasta poemas inéditos, pasando por algunos de los textos más esenciales de su poemario Amar la herida, del que acaba de aparecer la cuarta edición, y que fue galardonado con el VII Premio de Poesía Joven «Pablo García Baena».

Amar la herida, de Carmen Juan

Entre el público se encontraban algunos importantes poetas residentes en Cartagena, como el propio Vicente Velasco, Ángel Paniagua, José Alcaraz, Antonio Marín Albalate o Juan de Dios García, así como el oriolano Ramón Bascuñana. También se encontraba entre los asistentes la poeta María Teresa Cervantes, con cuyos versos encabezaba Carmen uno de los poemas que leyó.

Carmen Juan

En la voz de su autora, la lectura de los poemas realizada por Carmen fue una de las más emotivas a las que hemos tenido la oportunidad de asistir. Por su voz, en ocasiones modulada casi hasta el susurro, desfilaron la herida, la niña, el bicho y todas las criaturas que pueblan sus bellos textos, que, con «un dolor en el pecho que no es malo», ratifican la feliz convivencia de oscuridad y luz. El púbico no pudo reprimir los aplausos al concluir el recitado del primero de los poemas de Amar la herida. Y, en el otro extremo, nadie se atrevió a romper la magia que se creó durante la lectura de la oración con la que concluyó el recital.