Libélulas en Cercanías

El pasado sábado día 10 de junio llegaba el final del largo viaje de esta temporada por tierras contestanas. Este último trayecto del Cercanías sirvió para cumplir nuestro sueño de salir de la ciudad de Alicante y nos llevó hasta la preciosa localidad de Novelda. Con este recital quisimos sumarnos a los actos que formaron parte de la jornada poética «Libélulas en el jardín» en memoria de Manuel Estébanez Consuegra.

Los poetas que en esta ocasión nos regalaron su voz fueron todos de la provincia de Alicante. Ángeles Campello, miembro de Frutos del Tiempo, de Elche; Natxo Vidal Guardiola, desde Monóvar, repetía en este ciclo debido a sus vínculos personales con Manolo; por último tuvimos el placer de escuchar a José Luis V. Ferris, de Alicante, que no suele prodigarse en este tipo de actos.

Al igual que en otras ocasiones, los tres poetas fueron muy disciplinados e hicieron tres rondas leyendo poemas de sus diferentes libros, además de algunos inéditos. Natxo Vidal, con su poesía directa y clara, leyó varios poemas con los que en algún momento consiguió arrancar alguna risa.

Por su parte, Ángeles Campello, con su suave cadencia y voz serena, leyó varios poemas en los que se reflejaba una espiritualidad cercana al misticismo oriental y muy conectada con la naturaleza. Al final de su intervención consiguió emocionarnos a todos con un poema dedicado a su madre, recientemente desaparecida.

Como broche final, escuchamos, de su propia voz y adornados con prolijas explicaciones, los poemas de José Luis V. Ferris. Este autor, bien conocido por todos nosotros, publicó su último libro de poesía hace ya muchos años (tras los que se dedica a otros géneros como la novela o la biografía). En su última ronda nos dio una muestra de su escritura más reciente, que aún permanece inédita.

Siguiendo nuestra costumbre en todos los #poetasenCercanías, el acto terminó  compartiendo charla y vermut con el resto de asistentes. En esta ocasión, además, gracias a la excelente organización de Veus de la Mediterrània nos sentamos a la mesa con poetas y amantes de la poesía en el Casino de Novelda.

Pero la jornada no terminó ahí, sino que continuó con un paseo por el centro histórico de la ciudad, una interesantísima visita guiada a cargo de José Luis Pellín Payá, bibliotecario y cronista de la villa. Para finalizar este día tan emotivo, nos volvimos a reunir en la casa-museo modernista en un doble recital poético que sirvió para conocer mejor el proyecto que codirigía Manuel Estébanez junto a Raquel F. Menéndez, Libros de la Libélula Nómada. El acto consistió, en primer lugar, en la lectura de varios poemas que él mismo había marcado dentro de su biblioteca. La segunda parte fue un recital en memoria y homenaje a Manolo en la que todos los asistentes estuvimos invitados a participar.

Todas estas actuvidades, como hemos dicho, estuvieron excelentemente coordinadas por Veus de la Mediterrània. Queremos, pues, dejar constancia de nuestra gratitud a Joaquín Juan Penalva, Mado Abad y José Luis Pellín, que realizaron una labor impecable. Y, por supuesto, a Maria Dolores Aguilar y a su familia, por su infinita generosidad.

La jornada fue intensa y emocionalmente agotadora, pero nos volvimos a Alicante con la satisfacción de la amistad compartida y con la cabeza ya puesta en la vía 3, desde la que arrancaremos después del verano.

#poetasenCercanías a punto de descarrilar

El pasado sábado día 20 de mayo, fieles a nuestra cita con la poesía, tenía lugar el recital del que fue penúltimo vagón del tren de esta temporada. Gracias al sol, la playa y la amplia oferta de actividades culturales de este fin de semana, debido a que se celebraba el Día Internacional de los Museos, unido todo ello a una confabulación de astros, hizo que esta sesión poética quedase más bien como una reunión de amigos para tomar una cerveza en The October Press, donde ya nos sentimos como en casa.

Con un excelente puñado de oyentes en el público y únicamente con dos de los habituales tres poetas, la mañana pasó de un modo distendido y ameno. Las voces que nos acompañaron fueron las de Juan de Dios García, llegado desde Cartagena, y la de Christian Nieto, desde Murcia.

Faltó la presencia de Álvaro Carbonell, poeta alicantino al que, debido a un imprevisto de última hora, le resultó imposible acudir a la cita; aunque sí pudimos disfrutar de su poesía a través de la voz del también poeta Ramón Bascuñana, quien leyó varios poemas del poemario de Álvaro Cómo escapar de la isla de Villings editado por Valparaiso. Christian Nieto nos sorprendió cuando decidió no leer nada de su libro Última bala, editado por La Fea Burguesía, y leyó toda una selección de poemas inéditos que traía en su smartphone. Juventud impone. Por su parte, Juan de Dios encandiló con su voz y su expresividad. Recitó un par de poemas de Ártico (Germanía), varios de su último libro Un fotógrafo ciego (Balduque) y, para finalizar y por petición del público, el poema con el que colabora en el especial LIFT OFF dedicado a David Bowie de la revista La Galla Ciencia.

Como ya viene siendo habitual, tras la media hora escasa que duró el recital, mantuvimos una amena y constructiva charla y compartimos unas cervezas. Aprovechamos el momento para adelantar la noticia de que, seguramente, esta sería la última sesión de esta vía 2 que tendría lugar en nuestro querido The October Press. No pudimos anticipar más, pero es más que probable que el último vagón salga de la ciudad, fiel a su espíritu de dar cuenta de la realidad de la creación en territorio contestano.

#poetasenCercanias con amago de invierno (vía 2 – vagón 10)

Ya vamos encarando el final de la presente temporada. El pasado sábado nos reunimos en The October Press para el vagón número 10 del ciclo #poetasenCercanías de este año. Como ha sido la tónica habitual, el tiempo fue desapacible en la calle, pero los tres poetas convocados estuvieron muy bien acompañados por un público cálido y atento.

En esta ocasión, viajaban en el vagón Cristina Llorens, como anfitriona, de Alicante; Arturo Tendero, que vino desde Albacete, y el canario, afincado en Valencia, Jorge Ortiz Robla.

Contamos decíamos, el papel de afitriona recayó sobre Cristina Llorens, buena amiga de la casa, autora de una obra breve pero intensa. Nos ofreció una lectura de varios poemas inéditos, así como de algunos previamente publicados en revistas como la extinta Ex Libris, que en sus últimas temporadas publicaba el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert. Cristina introdujo brevemente la lectura de cada uno de sus poemas, en los que latía cierto poso de pesimismo.

Siguiendo con la ronda de turnos, el siguiente en leer sus poemas fue Arturo Tendero. Los poemas de este autor, con una extensa obra publicada, hicieron mención a la familia, a la vida cotidiana y a las cosas más sencillas de la vida, a las que él presta atención y que nutren sus textos. Nos confesó que habitualmente escribe sus poemas en papeles sueltos, que deja reposar hasta que los considera maduros, y, a modo de bis, nos regaló la lectura de dos poemas, escritos hace años, y con los que se había reencontrado hacía solo unos días.

En tercer lugar intervino el canario, valenciano de adopción, Jorge Ortiz Robla, que se encontraba en tránsito hacia la librería La Montaña Mágica de Cartagena para presentar esa misma tarde su último libro de poesía, Presbicia. Jorge recitó poemas extraídos de varios de sus libros publicados. Al final, de propina, hizo una lectura de algunos poemas todavía inéditos.

El público de esta sesión asistió, como siempre, muy atento a la voz de los tres poetas. Al finalizar, siguiendo nuestra costumbre, hubo fotos, vermut y tertulia, la cual se prolongó en petit comité durante la sobremesa.

Siempre hay #poetasenCercanías, pero esta semana MÁS (vía 2 – vagón 08)

Si es cierto que en la variedad está el gusto, el sábado pasado disfrutamos de un banquete de pluralidad en la última sesión del #poetasenCercanías que, como cada quince días, tuvo lugar en The October Press. Buen ambiente, buena compañía y, como siempre, la presencia de tres buenos poetas, que cogieron el tren para acercarse a pasar con nosotros otra mañana de sábado. Esta sesión, además, tenía algo de especial: era la primera actividad de nuestro primer festival de poesía «…pero esta semana MÁS».

La sesión discurrió dentro de los cánones que nosotros mismos establecimos para este ciclo y esta vez no hubo sorpresas en el discurrir del recital. Otra cosa es que las emociones de todo tipo anduvieran campando a sus anchas entre los asistentes, que lo hicieron, sin dejar un minuto para el descanso o para la distracción.

El papel de anfitriona corrió a cargo de la jovencísima poeta ilicitana Andrea Gimeno, una escritora inédita que, sin embargo, ha visto ya poemas suyos recogidos en algunas publicaciones, entre las que cabe destacar el número SEIS de la revista La Galla Ciencia, «Minoría Virgiliana II». Con su voz calmada y queda, nos recitó varios de sus poemas, breves, concisos y repletos de referencias que ella misma fue explicando.

Desde Murcia, se acercó para acompañarnos otro poeta inédito, Juan Manuel Sanchez Meroño. Él, por su parte, forma parte del núcleo del Colectivo Iletrados de Murcia y, entre otras labores, se encarga de la maquetación del fanzine Manifiesto Azul, que se publica anualmente y que va ya por el número 17. En sus poemas descubrimos elementos fuertemente apegados a la realidad y a la experiencia. Diseñó su intervención alrededor del motivo del viaje, del alejamiento y la huida, pero sabiendo siempre dónde volver.

El último y atrevido poeta —llegado por carretera nacional desde Valencia—, fue David Trashumante, natural de Logroño, circunstancia que llevó a alguna que otra broma. Es autor de una prolífica obra y un experto en la corriente performativa de la poesía, y así nos lo demostró con textos de A viva muerte o Tópo. Su recital, su voz potente y modulada, hizo vibrar a todos los asistentes.

Tras los bises de rigor, y tras recordar a los asistentes que el festival se prolongará toda la semana con actividades de lunes a sábado, sólo nos quedó aplaudir y disfrutar del vermut (con aceitunas y limón, como debe ser).

Trayecto intimista (vía 2 – vagón 07)

El sábado pasado partió de nuevo el vagón, este con el número 7, de #poetasenCercanías. Como en cada ocasión, y acompañados por una lluvia que este año se está convirtiendo en presencia habitual en estos recitales, fuimos acogidos por The October Press junto a tres poetas que recitaron sus poemas y que procedían, esta vez sí, de tres provincias contestanas distintas.

En este vagón, estuvieron con nosotros los poetas Ángel Belmonte, de (Almoradí) Alicante, ejerciendo el papel de anfitrión; Jaufré Rudel, de Albacete; y Annie Costello, desde Murcia. Tres poetas de corta, pero intensísima obra.

Al joven alicantino Ángel Belmonte, a pesar de ser poema inédito, lo conocíamos ya de algún recital en Alicante y de unos versos suyos con los que colaboró en el fanzine escribo porque eso, porque no puedo hablar, del año 2016. Su poesía, expresada en voz baja y con timidez, nos hablaba de un intenso mundo interior, patente quizá de manera especial en el poema con el que cerró su recital, a modo de propina.

El segundo turno en las tres rondas de poemas de que constó el recital fue para el albaceteño Jaufré Rudel. Este autor, que aún no ha tiene ningún libro publicado, ha sido sin embargo incluido en varias antologías de poetas bien de Albacete, bien de la franja Cartagena-Murcia-Albacete; nos referimos a las excelentes compilaciones Desde el mar a la estepa, de Chamán Ediciones, y El peligro y el sueño. La escuela poética de Albacete (2000-2016), editada por Celya. El autor hizo girar cada uno de sus turnos en torno a un bloque temático, el amor, la poesía de corte social, etc.

Para terminar, contamos con la presencia de la murciana Annie Costello, a la que algunos ya conocíamos por su presencia en diversas antologías, fanzines y publicaciones tanto en papel como digitales. Es autora del poemario Catábasis, editado por Raspabook, del que leyó diversos textos durante el recital del sábado. En un momento dado, empujada por el desgarro de Ángel Belmonte, se lanzó a leer unos poemas de carácter intimista que, según confesó, no tenía previsto sacar a la luz en este evento.

Quizá debido a la sorpresa que supuso lo inclemente de la mañana, este #poetasenCercanías fue más bien una reunión de amigos. A pesar de ello, los asistentes fuimos testigos privilegiados del despliegue de una amplia gama de sentimientos expresados a través de los versos de estos tres autores: desde la más descarnada intimidad y la expansión amorosa, hasta la risa irónica de un poema recitado con “acento argentino”. Como siempre, un placer compartir vermut y poesía un sábado por la mañana.

Bullicio en la redacción de The October Press (vía 2 – vagón 06)

Fieles a nuestra cita quincenal con la poesía, el pasado sábado nos volvimos a reunir en The October Press en torno a tres autores para la sexta sesión de esta vía 2 del ciclo #poetasenCercanías. En el vagón 6, también según viene siendo nuestra costumbre, nos saltamos todas las reglas que nos impusimos para este ciclo. No había poetas procedentes de tres provincias, sino solamente de dos (aunque esto quedase compensado por la tarde, con la presencia del poeta murciano Juan de Dios García en Mistos). Además, ninguno de los tres autores era inédito, otro de los sellos de identidad de este ciclo de recitales. Pero qué maravilla cuando las reglas se subvierten por un buen motivo y el resultado es, como fue el caso, espectacular.

En esta ocasión nos acompañaron los poetas Isabel Navarro, de Petrel y residente en Madrid; Adrián Bernal, de Alicante y residente en Barcelona; y Lucía Plaza, de Albacete, miembro del Colectivo Fractal, que tan buena labor realizan por la promoción de la poesía en dicha provincia. Los tres autores ofrecieron un recital que unió lo intenso de sus voces (que no del volumen de las mismas) con la homogeneidad de sus universos poéticos e inquietudes, muy apegadas a la realidad social en cuanto a temática y a la «legibilidad», así como a la inmediatez en la transmisión del mensaje.

El primer paso lo dio Adrián Bernal, que inició la primera de las dos rondas en que dividieron el acto recitando de memoria, de pie y con voz profunda y cadenciosa, casi salmódica, varios poemas extensos de su libro Estaciones de invierno, comenzando por el titulado «Octubre». En su segunda ronda, además, leyó el poema con el que colabora en el Lift off, número especial de la revista La Galla Ciencia en homenaje a David Bowie. Siguió el turno de intervenciones Lucía Plaza con textos de Piso piloto, engarzados como si de los distintos momentos de una historia de amor se tratara. En su segunda ronda, se centró en Lonely Planet, «guía de viajes» de los lugares a los que nadie quiere ir. Finalmente, Isabel Navarro leyó poemas, en sus dos rondas, de su poemario Cláusula suelo, en el que la maternidad se mezcla con la crisis cotidiana de un país primermundista. La poeta hizo un hueco ese fin de semana para estar con nosotros, ya que tanto el día anterior como ese mismo sábado por la tarde, presentó este título en Novelda y en Petrel.

La jornada transcurrió de una manera un tanto peculiar, dejémoslo ahí, ya que el recital estuvo recorrido por ruidos y por un rumor de fondo al que no estamos acostumbrados. No obstante, la mañana fue tan agradable e intensa que, como en todo evento exitoso, tampoco faltaron los bises. Tanto fue así que no pudimos evitar prolongar la tertulia literaria hasta bien entrada la tarde.

Un #poetasenCercanías solemne (vía 2 – vagón 05)

El pasado sábado, por primera vez en mucho tiempo, se cumplieron religiosamente las tres premisas sobre las que se sostenía en origen este ciclo, a saber: la presencia de un poeta anfitrión originario o residente en Alicante y dos de provincias colindantes; de todos ellos, al menos uno inédito. En esta ocasión, el papel de inédito y de oriundo de Alicante recaían sobre la misma persona: Clara Andreu (Torrevieja, 1991). Decimos inédita, aunque nos congratula poder decir que su único texto publicado está en el número piloto de Carne para el perro, nuestro recién nacido fanzine. Adyacentes pero no secundarios, tomaron asiento Rubén Martín Díaz, de Albacete y Pedro Alberto Cruz, de Murcia.

Cada vagón es distinto a los anteriores y hay algo en el ambiente que los hace especiales. Si tuviéramos que definir la sesión del día 4 con una sola palabra, escogeríamos «solemne». Con discursos poéticos muy diferentes, los escritores tenían algo en común: la sobriedad a la hora de acercarse a la palabra, y también al exponerla. Clara inició cada una de las habituales rondas con una serie de poemas breves de corte metalingüístico para que Pedro la siguiera introduciendo una vertiente artística aunque no necesariamente ecfrástica. Por último, Rubén cerraba la vuelta honrando eso que se ha venido a denominar «escuela poética de Albacete», recogiendo una tradición que hace suya.

La sorpresa vino cuando, al acabar, el público solicitó una ronda de bises en la que algunos aprovechamos para hacer peticiones. Clara Andreu leyó dos poemas en catalán (lengua por primera vez empleada en nuestros recitales) que recibieron una fantástica acogida. Pedro, por su parte, fue instado a leer el texto con el que colaboró en el número especial dedicado a David Bowie que publicó la revista La Galla Ciencia el pasado mes de diciembre. Del mismo modo, a Rubén se le pidió que recitase uno de los poemas recogidos en la antología Desde el mar a la estepa.

Desde Letras de Contestania estamos contentos y orgullosos: el quinto vagón de esta vía 2 fue uno de los más multitudinarios. El numeroso público agotó las sillas (y el vermut) de The October Press, ese maravilloso local que se convierte en nuestro hogar cada dos sábados.

Sábado de #poetasenCercanías contra viento y marea (vía 2 – vagón 04)

En las últimas semanas, el clima no está acompañando a los eventos contestanos, pero nosotros insistimos. El sábado pasado, sinceramente, no dábamos un cuarto por que viniera mucha gente a la reciente sesión de nuestro querido ciclo #poetasenCercanías. El tiempo invitaba a no poner un pie en la calle. Y sin embargo, una conjunción de elementos hizo que esta fuera, hasta ahora, no sólo la más concurrida de todas las sesiones sino, en nuestra opinión, una de las más emotivas. Hubo emociones de todos los colores: risas, estremecimientos, reivindicación. Hubo incluso algo que cualquier internauta que haya vivido los noventa sabe que es un síntoma de que las cosas se están haciendo bien: la intervención del espontáneo de turno.

La magia la realizaron los tres poetas que tuvieron la generosidad de venir a compartir su tiempo con nosotros. Desde Valencia vino, tras un viaje accidentado, Antonio Praena, que recitó sus poemas con un manejo de los recursos expresivos envidiable; nos leyó versos de sus libros Yo he querido ser grúa muchas veces y del recientemente reeditado por Raspabook Actos de amor, así como algunos inéditos. El papel de anfitrión corrió a cargo de ilicitano Andreu Cañadas, que recitó versos de su libro Del cascarón y el huevo, así como otros poemas inéditos, algunos coetáneos a su libro y otros que formarán parte de un proyecto futuro.

Sabemos que los dos poetas ya mencionados no se tomarán a mal que digamos que la sorpresa de la mañana fue escuchar a la inédita María Marín, que llegó muy bien acompañada desde Cieza. Superando los nervios, aunque con voz temblorosa en algunos versos, nos ofreció un precioso a la par que divertido recital. Todos contuvimos el aliento cuando leyó, casi sin resuello, el poema sobre los «expertos en casi todo», que concluyó con una salva de aplausos.

Hay algo común a todas las sesiones que las hace aún más gratificantes. Nuestros poetas, lejos de limitarse a cumplir en cada una de sus rondas, crean un espacio de comunicación en el que poéticas y temas se entrecruzan y resignifican. Varias veces respaldaron su selección en versos escuchados con anterioridad, cohesionano así tres voces que, aunque distintas, sonaron complementarias.

Como en cada convocatoria, todos los asistentes a esos encuentros de sábado por la mañana salimos con la convicción de que sí, de que hay espacio para la poesía.

Un nuevo #poetasenCercanías para empezar el año (vía 2 – vagón 03)

Tercer vagón del #poetasenCercaníasEl sábado pasado volvió a partir de la vía 2 un nuevo vagón de #poetasenCercanías. Como es habitual, nos reunimos en torno a tres poetas en The October Press. En esta ocasión, nos acompañaban Antonio Soriano Santacruz (Alicante), Milagros López (Murcia), y Matías Miguel Clemente (Albacete).

Antonio Soriano actuó como anfitrión de sus dos compañeros. Además, al tratarse de un poeta inédito, resultó ser la sorpresa de la jornada, por la hondura y calidad de sus versos. En segundo lugar, Milagros López leyó poemas del que por el momento es su único poemario publicado, A ras del mar, así como inéditos que formarán parte de un libro de próxima publicación en la editorial Amargord. Por su parte, Matías Miguel Clemente comenzó su participación con un breve texto de su primer libro, Lo que queda, con el que obtuvo el Premio de Poesía Joven Radio 3 para, a continuación, centrar su lectura en su último libro, Dreno (La Bella Varsovia, 2015).

Tercer vagón del #poetasenCercanías

Nuestros invitados se turnaron para ofrecernos tres bloques de poemas cada uno, de manera que los respectivos turnos guardaron algún tipo de coherencia temática o de inspiración, desde el amor, en la primera ronda de Milagros, el extrañamiento ante la realidad en la de Antonio o el homenaje a los detalles que conforman lo cotidiano en la de Matías. Como ha sucedido en anteriores ocasiones, cada intervención se iniciaba con comentarios y alusiones a las de sus otros dos colegas, lo que, desde el punto de vista del público, se convierte en un añadido que enriquece cada encuentro.

Tercer vagón del #poetasenCercanías

Entre los tres autores se creó un ambiente de complicidad, diálogo y admiración recíproca que lograron contagiar al público. Éste siguió todo el acto en respetuoso y atento silencio —salvo por la intervención espontánea de algún teléfono móvil—, e incluso pidió una ronda final de bises, algo a lo que ya estamos acostumbrados en estas citas de los sábados por la mañana.

#poetasenCercanías pasado por agua (vía 2 – vagón 02)

Contra todo pronóstico, puesto que en Alicante cada día de lluvia es el fin del mundo, el segundo vagón del #poetasenCercanías tuvo una cálida acogida. El sábado pasado volvimos a reunirnos en The October Press, esta vez presentando una sesión atípica, con dos en lugar de tres poetas. Eso sí, el tercer lugar no quedó desierto: Ignacio Ballester hizo de anfitrión para Pedro Gascón, que vino en calidad de poeta pero también de editor de Chamán Ediciones, a la que se dedicó el tercio de tiempo correspondiente.

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Viene siendo habitual que los escritores invitados repartan sus intervenciones en varias rondas, y así se hizo también en esta ocasión. Sin que fuera premeditado —al menos que nosotros sepamos—, estas rondas estuvieron bien definidas temáticamente y se dieron ciertos paralelismos que dieron coherencia a la totalidad del acto. Ambos, primero Pedro y más adelante Ignacio, comenzaron con una serie de poemas de carácter personal que, en el caso de éste, eran además ejercicios literarios «a la manera de», que dejaban entrever los caminos de su actual formación académica. La segunda parte estuvo claramente marcada por un tono más social, desde nuestro punto de vista con los mejores poemas que se leyeron a lo largo de la mañana, cargados de ironía y de una fuerte carga crítica. Por último, Pedro recogía el tema de la ausencia (sobre todo del padre) de su primera lectura para reconvertirla hablando del futuro en manos de Ainielle, su hija. En la misma línea, los últimos textos de Ignacio estaban dedicados también a su sobrino, recién llegado a la familia.

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Para completar el cuadro, Pedro Gascón, como decíamos antes, repasó los seis títulos que hasta ahora ha publicado Chamán Ediciones, valiente empresa emprendida con Ana Toboso —a quien echamos de menos— que se abría precisamente con una antología de pretensiones similares a las de nuestro ciclo y cuyo penúltimo título hasta el momento es Exhumación de la fábula, que presentaremos el 28 de enero contando con la intervención de su autor, Javier Bello.

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Una vez más, nos sentimos agradecidos por la acogida de un proyecto como este. Al final el tiempo sí acompañó y la reunión se alargó hasta las siete de la tarde, entre vinos y complicidades literarias, como bien nos apuntó Pedro al día siguiente.