Bienvenidos al sur (puertadeHerakles #10)

Habían transcurrido varias semanas desde que, por circunstancias diversas, los porteros del héroe griego nos reunimos por última vez. El viernes pasado retomamos la tradición y el club #puertadeHerakles se sentaba de nuevo para hablar, en esta ocasión, de Sangre sabia, una de las dos novelas de la estadounidense Flannery O´Connor.

Como no podía ser de otro modo empezamos por comentar, a grandes rasgos, si nos había gustado o no la historia de Hazel Motes y aquí surgió el debate. Yo no tenía muy clara mi opinión debido a que creo que no es hasta bastante avanzada la mitad de la novela que no sucede nada interesante. A esto hay que sumarle el hecho de que me distraía bastante la cantidad de fallos gramaticales, y alguno ortográfico, que a lo largo de las páginas iba encontrando. Sara comenta que ella piensa que es algo intencionado para caracterizar la clase social y cultural de los personajes, ya que esto sólo se da en los diálogos y no en la parte narrativa. Esperanza coincide en que es cierto que aparecen esos fallos incluso más allá del diálogo, pues la autora utiliza un lenguaje desmañado con rasgos dialectales vulgares en los monólogos interiores y en un sentido indirecto. Este tipo de lenguaje le resulta más extraño en las traducciones que en los propios textos españoles; pero que no son fallos, sino el modo de transmitir la esencia de la zona en la que está ambientada la obra.

Y es que la acción de la novela transcurre en la América profunda del sur de Estados Unidos. Es aquí cuando Óscar comenta lo sencillo que es que en esta zona exista ese fanatismo religioso tan peculiar (y diverso) debido al aislamiento que provocan las grandes distancias, pues el eje de la historia es la crítica a la religión. El personaje principal, Hazel, es un fanático; en este caso de su propia religión, ya que promulga una sin Cristo, de ahí que todo sea una sátira.

Los personajes son muy variopintos, cada cual más raro y todos coincidimos, tal como comenta Esperanza, en que producen rechazo y no se salva ninguno. Peña comenta que el personaje de Enoch le recuerda a Rizzo, de la película Cowboy de medianoche. Enoch siempre está a la espera de que le pase algo importante porque su sangre se lo dice, pero nunca pasa nada; como sucede con las religiones. Una nueva crítica hacia las creencias en deidades. Es aquí cuando Ramón comenta que algunas historias le resultan familiares, como si ya las hubiese leído antes, a lo que Peña añade que muchos de los episodios de la novela son adaptaciones de los cuentos de la propia autora. Quizá por eso hay ratos en los que se da un exceso de palabrería sin que realmente cuente nada concreto e interesante. Algo así como lo que dice el personaje de Onnie en la página 141: «Ahí está, ese es el problema de los intelectuales, palabras, a montones, pero después, no concretáis nada.»

Entre todos llegamos a la conclusión de que Sangre sabia es otra crítica velada (o quizá no tanto) a la iglesia y a los muchos promulgadores de las distintas fes. Y con esta última reflexión llegamos al final de lo que dio de sí el taller en cuanto al libro respecta pues, como suele ser habitual, terminamos hablando de otros muchos temas adyacentes.

 

Dublinesca a la española (puertadeHerakles #9)

Y el día llegó. La pasada sesión del #puertadeHerakles (y la anterior, pues han sido necesarias dos tardes y aún así podríamos hablar horas y horas) estuvo dedicada a la obra central de todo el taller de este año: Ulises, de James Joyce. Igual de complicado que su lectura sería intentar exponer aquí en unas breves líneas todo lo que dio de sí esta gran (en todos los aspectos) novela.

puertadeHerakles: Ulises

Para comenzar, empezaré por un servidor. Reconozco que tenía muchas dudas respecto a este título, la mayoría de ellas fundadas por prejuicios y consejos de esos que no se piden pero llegan igualmente, además de opiniones y críticas: que es un tostón, que es larguísimo y además complicado de leer, que no se entiende nada, y así un largo etcétera. Todo esto acrecentó mi reticencia a siquiera intentar leerme algo tan largo y, supuestamente, raro y aburrido. Pero todo lo contrario. Me ha parecido una lectura interesante, divertida, no tan difícil como esperaba (eso sí, contando con la ayuda de la estupenda edición de Cátedra) y he conocido a un personaje que ahora sé que es icónico. Tanto Sara como Esperanza y Ralph lo habían leído ya hace años y lo han vuelto a hacer ahora con motivo del taller. Es por ello que comentan que con cada nueva lectura descubres nuevos detalles y entiendes cosas que quizá en su momento pasaron desapercibidas. Esperanza comenta que es un libro que hay que aprender a leer y que ello se consigue sobre la marcha, leyéndolo.

Partimos de la base de qué quiere contar el autor y, a excepción de Ramón que opina que sí cuenta algo, todos coincidimos en que realmente no se cuenta nada concreto. Pero este detalle no importa. No cuenta nada y a la vez lo cuenta todo, porque trata de la vida en general. Todo el transcurso de la historia es un día en la vida de Leopold Bloom, con lo que ello conlleva, desde ir al retrete a masturbarse en la playa o emborracharse en un bar discutiendo de religión o política. Lo que sí tendremos en mente es la ciudad de Dublín (casi como su mapa), pues las descripciones de lugares, direcciones y detalles de locales y entidades públicos es tan detallada que casi pareciera que estamos allí. Llegados a este punto, tanto Óscar como Ralph y Esperanza opinan que la relación con la Odisea no se ve de forma clara y en algunos episodios está cogida con pinzas. Sara piensa que Leopold es un antihéroe, como el protagonista de la Odisea. Óscar cree que la obra tiene múltiples capas, las cuales se pueden disfrutar perfectamente por separado. Se dijo que el personaje de Bloom es quizá el ser más normal en la historia de la literatura. No estamos acostumbrados a toparnos con personajes tan «normales y corrientes».

Esperanza comenta la gran cantidad de referencias literarias a la literatura española clásica: Cervantes, Celestina, Valle-Inclán, el teatro del Siglo de Oro, etcétera. Por otro lado, Ralph cree que los personajes de Leopold y Stephen serían dos aspectos de la personalidad de Joyce. También hablamos de la crítica, a través de la parodia, que se hace a la religión en el contexto de la época: una Irlanda tradicional. La técnica del flujo de conciencia esconde una falsa sencillez. Es imposible que esa espontaneidad sostenida de manera tan prolongada sea fruto de la casualidad. Respecto a esto, Joyce hace un gran trabajo. A día de hoy puede parecer absurdo que se considerase obra obscena e inmoral, pero tengamos en cuenta la época e la que se empezó a publicar. En realidad no deja de ser una novela de humor.

Dicho todo lo anterior, queda para la historia de la literatura el enorme monumento que constituye Ulises, desde el punto de vista técnico pero también como un espejo que nos enseñó el día a día del ser humano del siglo XIX. Presumir a día de hoy de haber leído Ulises es tan inecesario como presumir de no haberlo hecho.

Nuevas frustraciones en la clase media (puertadeHerakles #8)

Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino es el libro sobre el cual, el pasado viernes, hablamos en nuestro club de lectura puertadeHerakles. Como cosa excepcional, en esta ocasión contamos con la presencia del propio autor acompañándonos en las interpretaciones y divagaciones de los siete relatos que conforman el libro. Si bien el título puede crear falsas expectativas (no trata de explicar cómo conseguir mejorar la vida sexual de nadie), todos coincidimos, una vez leídos los relatos, en que el tema del sexo es simplemente el hilo conductor a través del cual Diego nos cuenta esas historias de la cotidianidad y monotonía en las que todos, en algún momento, nos podremos ver reflejados.

Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino

Habitualmente comenzamos con la pregunta de si nos ha gustado o no la lectura pero en esta ocasión no fue necesario, pues visto el entusiasmo con el que todos comenzamos a hablar de nuestro personaje favorito,  la historia más cercana o a quién le teníamos más inquina, quedaba claro que habíamos disfrutado con estas historias. En lugar de crear un debate entre nosotros (lectores) acerca de las personalidades de personajes o el mensaje que pretende lanzar la historia, ya que teníamos a Diego Sánchez Aguilar con nosotros, fue a él a quien le formulamos estas preguntas.

Ralph comenzó comentando que en cinco de las siete historias el personaje principal es un hombre y cómo, sin apenas protagonismo durante el transcurso de las mismas, son las mujeres (novias, esposas, vecinas, etcétera) de esos hombres las que provocan todos los sentimientos negativos que a ellos les brotan: celos, frustración, monotonía, aburrimiento y cansancio de sus vidas. El autor comenta que no se paró a pensar deliberadamente asignar el protagonismo a unos u otras; las historias surgen sin más. Además, Diego explicó que no le da gran importancia al hecho de poner nombres a los personajes: aquí utilizó nombres comunes para que los lectores se pudieran ver identificados de manera más directa. Fue hablando de los nombres cuando Óscar se percató del detalle de Gema, personaje femenino en el relato «Gemidos». Llegados a este punto de los personajes nos preguntamos cuál es el personaje favorito de cada uno, pregunta que extendimos al propio autor. La mayoría coincidimos en que es Anselmo, el cuarentón asocial que se masturba a diario delante del ordenador en la ya mencionada «Gemidos». Y puestos a hablar de los personajes nos planteamos quién nos provoca más rechazo y también casi hubo unanimidad en Paula, esa madre de dos niños, hipócrita, racista y aburrida de su matrimonio, deseosa de que llegue la cena de antiguos alumnos para ver a un antiguo novio.

Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino

Al girar en torno al sexo todos los relatos, el lenguaje utilizado (en algunas historias más que en otras) es realista, cotidiano y sin tapujos. Pero a mí me llamó la atención que a lo largo de todo el libro se utilizasen mucho palabras como «coño», «tetas», «puta», «cerda», «zorra», «putón» y un largo etcétera, todas ellas referidas al sexo femenino y que, sin embargo, sólo aparezcan las palabras «miembro», «pene», y alguna «felación». Ante esta exposición el autor se sorprende también y comenta que no se había percatado, que no es algo que hiciera de forma consciente.

Al final de la reunión Ramón opina que a través de estas historias de vecinos demasiado ruidosos mientras hacen el amor, viajes de turismo sexual, cenas de empresa y antiguos alumnos o cibersexo lo que Diego nos está contando es la vida diaria de la clase media, con sus rutinas, sus problemas, su falsa felicidad, su incomunicación,  su hipocresía, sus frustraciones y deseos que se quebrarán. Y es que estos relatos tratan de todo menos de sexo.

Diego Sánchez Aguilar firmando Nuevas Teorías

Tras la reunión pudimos disfrutar de la presentación del libro con Ramón Bascuñana como presentador.

Todos somos Zeno (puerta de Herakles #7)

Esta semana llegamos a la sesión del club puerta de Herakles con cambio de lugar. Nos reunimos en torno a una gran y acogedora mesa redonda, que bien podría tratarse de la de la casa de nuestras abuelas, para hablar de lo mucho que ha dado de sí la lectura de La conciencia de Zeno, de Italo Svevo. Por circunstancias que no vienen al caso, nos hemos reunido en dos sesiones para hablar de Zeno y de su psicoanálisis, lo cual dio pie a reposar y pensar en profundidad acerca de las distintas ideas e interpretaciones que cada uno hicimos de tan peculiar personaje.

Para empezar, todos estamos de acuerdo en que nos ha gustado la novela, aunque como apunta Esperanza y todos coincidimos, no es lectura ligera. Es un libro de los que tienes que leer a ratos y descansar para pensar lo que has leído. Citando a Schopenhauer, «leer quita tiempo de pensar».  Esperanza tiene claro que este es uno de esos libros que necesitan su tiempo de reflexión tras la lectura para comprenderlo.

La conciencia de Zeno

Tras una breve charla acerca del conjunto de la novela, pasamos a hablar del personaje.  Ramón comenta que le parece, en principio, un personaje antipático. A Carmen no le cae precisamente bien puesto que el autor refleja en el personaje de Zeno lo hipócritas y cínicos que podemos llegar a ser. Algo que me llama la atención desde el principio del libro es la forma que tiene Zeno de ver a las mujeres, ya no como objetos sino como partes de objeto para formar un objeto (perfecto), eso sí, sin su carácter ni la convivencia con ella.

Tanto Peña como Esperanza apuntan a ese último capítulo que da sentido a todo lo anterior. Zeno es un mentiroso compulsivo, hipocondríaco, paranoico, obsesivo; todo ello debido a los complejos que tiene pero que pretende ocultar, por lo que además es un hipócrita consigo mismo. Pero si algo caracteriza a este personaje es el sentimiento de culpa que, como explica Carmen, es lo que hace que constantemente esté inventando su propia vida.

En cuanto al estilo, Sara explica que Svevo hace lo que ya hizo Cervantes anteriormente. Toma la novela del siglo XIX con los mismos ingredientes, para hacer con ellos una cosa diferente. Aquí es cuando Carmen apunta que a ella le recuerda a Sentido y sensibilidad, por la relación entre los personajes de las hermanas, mientras que Peña ve una película de Woody Allen, pero sin comedia de por medio.

La novela toca muchos temas respecto a las relaciones de la época, pero lo que a todos nos llama la atención es esa facilidad para la promiscuidad que tiene Zeno que, a su vez, es lo que le sirve de revulsivo para querer más y tratar mejor a su propia esposa; para calmar su sentimiento de culpa por su infidelidad. Es más, como comenta Esperanza, el personaje tiene claro que si es infiel es por culpa de su amante quien, como mujer, debe resistirse y no lo hace.

Se plantea la posible relación entre los personajes de Zeno y Leopold Bloom, ante la cual nadie cree que exista, a excepción de Sara que dice que quizá la similitud podría ser lo anodino de ambos.  Ramón comenta que es un libro en el que no hay acción, es todo reflexión. Recordamos que el narrador es el propio personaje a través de su tratamiento de psicoanálisis, de ahí el título.

Zeno

Y ya para acabar, quiero recordar las dos últimas frases de Esperanza, que resumen muy bien lo que es esta historia y lo que es la vida realmente. «Las cosas que nadie sabe y no dejan huella, no existen». «Estar enamorado puede aportar mucha más felicidad que el hecho de sentirse amado». El mensaje claro de la historia de Zeno es que el amor no es lo más importante. Por lo pronto, durante la cena que siguió al taller, descubrimos que probablemente la literatura tampoco lo es.

Como cualquier hijo de Dios (puertadeHerakles #6)

Como ya es habitual cada dos semanas, el pasado viernes nos reunimos para charlar e intercambiar opiniones y percepciones acerca de la lectura que para esta ocasión teníamos en el club Puerta de Herakles. Esta vez la obra en cuestión era Hijo de Dios, del estadounidense Cormac McCarthy. A priori un libro fácil de leer, o al menos es lo que todos pensamos, pues se trata de una obra breve. Pero no tan fácil de leer, para algunos menos que para otros.

Hijo de Dios

Habitualmente empezamos haciéndonos las dos mismas preguntas: «¿Os ha gustado?» y «¿Por qué». Suele haber unanimidad, al menos en si ha gustado o no, otra cosa son las causas y las interpretaciones de cada uno. Pero con Hijo de Dios no se dio esa unanimidad. Esperanza comenta que, aunque narrativamente es un libro perfecto para una película (película que comentamos que ya existe, dirigida en 2014 por James Franco), la lectura del mismo a ella le ha hecho sentir muy intranquila. Aquí es cuando comenta Ralph el hecho de que pareciera que se hubiese creado una escuela anglosajona especializada en el crudismo/malditismo. A Ramón tampoco le ha gustado especialmente, pero por motivos distintos, pues cree que el autor intenta mostrar el aspecto de la llamada «basura blanca» sin haberlo logrado. Ante esta afirmación, Sara comenta que quizá se deba a que lo que realmente muestra es la marginalidad y el aislamiento en el mundo rural americano.  Además nos recuerda que la obra de McCarthy se caracteriza precisamente por eso, por su dureza y sordidez.

Después de la primera exposición de opiniones e ideas, todos coincidimos en lo desconcertante de la narración en las primeras páginas del libro. Hasta que no avanzas y te habitúas al estilo se hace un poco difícil de leer. Y es que McCarthy escribe pasando de la narración al diálogo sin hacer ningún tipo de indicación (ni comillas, ni guiones, ni ninguna puntuación), además nunca sabemos de boca de quién salen las palabras que estamos leyendo. Incluso yo pensé al principio que la historia sería tipo flash back, que estaría ambientada en un juzgado, por las declaraciones de los personajes que hablan, pero no es así. Como apuntan Carmen, Sara y Esperanza, en realidad son un conjunto de conversaciones de amigos y gente vecina o conocida de este personaje, y es a través de ellos como el autor nos va dejando conocer al tonto del pueblo.

Hijo de Dios

Entre la ensaladilla y las cervezas, vuelve a salir el tema de la vida rural. Esperanza recuerda que, cuando era pequeña y vivía en una zona rural («muy rural»), siempre había un tonto del pueblo y cómo el resto de habitantes solían mirarle y tratarle. Esto es lo que le sucede a Lester Ballard, que al ser el tonto del pueblo nadie le hace caso, le tratan con indiferencia y lo dejan aislado, marginado como si no existiera. Sara expone el episodio en el que Ballard se acerca a la ciudad a comprar ropa y la dependienta es la única que le trata con normalidad, por el hecho de que al no conocerle no lo prejuzga. Pero resulta que el tonto no es tan tonto y más que tonto lo que está es loco.

El grupo al completo coincide en la naturalidad con la que el autor describe unas escenas de una crudeza terrible sin entrar en valorar nada. Simplemente expone, con gran lujo de detalles, todo lo que hacen los personajes: necrofilia, violaciones, incesto, travestismo, etcétera. Sin embargo, a la hora de describir paisajes o la climatología, lo hace de manera casi plástica. En algún momento también expone escenas terriblemente macabras de una forma poética, lo que deja confuso al lector, al no saber si sorprenderse positivamente por la poeticidad o asustarse por la frialdad con la que describe un asesinato.

Hijo de Dios

Como detalles curiosos todos apuntamos el hecho de que se mencione el uso de condones o la monotonía de descripción de paisajes a través de la cual el protagonista se orienta en las estaciones; según haga frío, calor, el cielo esté azul o gris. Y ya para terminar, mencionar la observación que hace Ralph respecto al fin del personaje, pues es un poco como si se hubiese hecho justicia divina al terminar su cuerpo despedazado para el uso de estudiantes de anatomía.

Quinto por unanimidad (puertadeHerakles #5)

El quinto en discordia El quinto en discordia, de Robertson Davies, fue «el libro» en torno al cual nos reunimos el pasado viernes con motivo de la sesión quincenal del club de lectura puerta de Herakles. Digo «el libro», entrecomillado, porque, sin discusión alguna y con el beneplácito de los asistentes, es una obra que nos dejó muy buenas sensaciones en todos los sentidos.

A pesar de, en su comienzo, parecer una historia pequeña con unos personajes arquetípicos, tal y como comenta Esperanza, conforme va avanzando te das cuenta de que esos personajes son muy interesantes y esconden grandes secretos que harán del conjunto de la obra un libro «impecable y brillante», por mencionar solo alguno de los calificativos que Carmen le atribuye.

Todos estuvimos de acuerdo en destacar que esta novela está escrita de una manera sublime y con una técnica narrativa excelente. Saltando del monólogo al diálogo sin que el lector apenas se percate, Davies consigue crear una historia apasionante, crítica con la sociedad, triste por momentos pero divertida y sorprendente en su conjunto.

Lo primero que resaltamos por unanimidad fue que la principal característica de los habitantes del pueblo donde se centra la acción de los personajes es su hipocresía. Enseguida comenzó, en este punto, el debate de la necesidad de ser hipócrita para sobrevivir en un entorno rural. De este modo, se sobrelleva todo mejor, pero en el momento en el que no se sigue esta pauta te toman por raro. Esto es lo que le sucede al personaje de Mary, que, por ser diferente y no querer vivir su vida con la hipocresía que impone el poder emocional de la moral popular, pasará a ser catalogada como la loca del pueblo. Se plantea la posibilidad de que esa locura sea fingida para, de esta forma, evadirse de aquello con lo que no se está de acuerdo. De algún modo todos vivimos ese momento en el que pasamos a formar parte de una tribu urbana provenientes de una zona rural.

puerta de Herakles

Del mismo modo, los presentes estamos de acuerdo en la idea de que dos personajes son los más importantes en la historia. Por un lado, la madre de Ramsay, una mujer severa y fuerte, pero también cruel y autoritaria. Esto hará que su hijo crezca con un sentimiento receloso de todo cuanto le rodea y siempre con la obligación de ser políticamente correcto y guardar los secretos de aquellos que le tienen como confesor. Debido a esto, Ramsay crecerá y se convertirá en un adulto frío, poco sensible y, cuanto menos, raro. Por otro lado, aquí entrará en juego Liesl, esa mujer que le hace ver a Ramsay que no puede vivir así, que debe de pensar un poco más en sí mismo y olvidarse de ser tan políticamente correcto siempre con los demás. Debe dejar salir su parte mala, canalla, de diablo para empezar a vivir de verdad. De nuevo debatimos acerca de que, a cierta edad, los adultos volvemos a ser niños para, sin importarnos guardar ninguna apariencia ante nadie, volver a decir lo que realmente pensamos, cosa que hace mucho bien y descarga el alma de pesadas cargas innecesarias.

puerta de Herakles

Uno de los temas que siempre termina haciendo acto de presencia en estos talleres es el de la traducción. En este caso coincidimos en que la de esta novela es magnífica. Todo lo anterior, unido al hecho de que el final es fantásticamente impredecible y buenísimo, hacen de este libro una obra que podría convertirse en un clásico, pues, como bien argumenta Sara, cuenta grandes verdades indiscutibles y hace crítica de una sociedad que fue la de hace ochenta años, pero que bien podrá ser la de dentro de cincuenta o doscientos.

Antes de concluir, nos planteamos el porqué del título, que queda explicado en la propia novela. En una conversación entre Ramsay y Liesl, ella le indica que en el mundo del teatro siempre hay un héroe, una heroína, un enamorado y un amante, aunque el personaje realmente importante es el quinto en discordia, ajeno a los demás, pero que conoce todos sus secretos y gracias al cual se puede desarrollar la obra (págs. 265-266).

La conclusión de todo esto es que estamos entusiasmados con Robertson Davies y, a no mucho tardar, leeremos los dos títulos que siguen de la Trilogía de Deptford.

Vive de acuerdo a las mentiras que te hagan feliz (puerta de Herakles #4)

El pasado viernes tuvo lugar la cuarta cita del club de lectura puerta de Herakles. En esta ocasión nos reunimos para charlar acerca de Cuna de gato, de Kurt Vonnegut. Lo primero que comentamos fue la sencillez de su lectura, pues sus breves capítulos son muy fáciles de leer.

Algo que llama enseguida la atención son los personajes, cada cual más absurdo y delirante, pero es que delirante es toda la novela y la historia en sí. Jonás, el protagonista, tiene la intención de escribir un libro contando lo que hacían los americanos importantes el día de la bomba atómica de Hiroshima. Todo desde un punto de vista humano, de ahí que desde el principio salgan a relucir la hipocresía, la doble moral y las apariencias.

puertadeHerakles Vonnegut

En algo que estuvimos de acuerdo es en lo entretenida que es la novela, reconociendo más de uno de los asistentes haberse sorprendido en algún momento riendo a carcajada limpia (yo entre ellos). Esto no deja de ser curioso, pues, aunque se trata de un libro de ciencia ficción, tiene un trasfondo crítico contra muchos aspectos de la sociedad en general y el comunismo o las religiones. A todos nos llama la atención que la acción gire en torno a una religión, el «bokononismo», cuyo lema principal viene a ser algo así como «vive de acuerdo a las mentiras que te hagan feliz».

Carmen observa el hecho de que el protagonista empiece renegando de cualquier religión y termine siendo el más ferviente defensor y representante de esta en concreto. Por otro lado, para Sara el hecho de que los personajes oculten ser creyentes puede ser comparable a cómo se oculta el porno o la masturbación en la vida real. Como comenta Esperanza, es un libro que se lee por divertimento pero del que se extraen muchos mensajes críticos y crueles, como en la frase «¡la gente de allá es tan pobre, ignorante y temerosa que tiene sentido común!».

Entre cerveza y refresco la conversación va derivando hacia el autor, pues no deja de ser irónico que, siendo cuarta generación de inmigrantes alemanes en Estados Unidos termine siendo prisionero de los nazis en la II Guerra Mundial. Además de este hecho, Vonnegut vivió de cerca la realidad de los campos de concentración y el horror de todas aquellas muertes, de ahí que su obra tenga ese toque de sátira catastrofista y sea siempre muy crítica con el ser humano.

puertadeHerakles Vonnegut

Sara sugiere que, en cierta manera, la respuesta literaria de Kurt Vonnegut se asemeja un poco a la de García Márquez. Ante este comentario se abre un debate a cuatro entre Óscar, Sara, Esperanza y Carmen sobre las similitudes y diferencias entre autores anglosajones e hispanoamericanos.

Se admite por unanimidad que el final del libro no podía ser otro. Por último, se expone la posible razón del título del libro; llegamos a la conclusión de que la intención del autor es representar a través de esta imagen la ignorancia de la humanidad y cómo puede acabar consigo misma en un instante, siendo esa masa de dedos enredados el planeta Tierra y ese hilo traicionero que se entrelaza, el ser humano que la habita.

Todo lo contado aquí puede ser mentira… o quizá no, ¿quién sabe? Alguno de los participantes vino sin hacer los deberes, así que deberá fiarse de mí. Os esperamos a todos en la próxima sesión con El quinto en discordia de Robertson Davies.