#poetasenCercanías… o en AVE (vía 2 – vagón 09)

Las energías contestanas son infinitas, o al menos lo parecen. Por eso una semana después de finalizar nuestro primer festival de poesía —y, todo hay que decirlo, después del subidón de presentar un inédito de Unamuno con Pollux Hernúñez y Ángel Luis Prieto de Paula— volvimos a la carga con una nueva entrega del #poetasenCercanías. Para este noveno vagón contamos con Carlos Mazarío como poeta anfitrión, Diego Sánchez Aguilar desde Murcia y Ana Martínez Castillo desde Albacete.

Fieles a nuestras costumbres, dividimos el recital en tres bloques donde cada uno de los poetas se centró en una parte de su obra, bien de distintas secciones del mismo poemario, bien de títulos distintos. Como ocurre con frecuencia en estas sesiones, también hubo tiempo para la lectura de textos inéditos.

Nuestro anfitrión, Mazarío, fue galardonado recientemente con el Premio Fractal, del que parte del equipo contestano fue jurado, y dedicó dos de sus intervenciones a conducirnos entre las páginas de Movilidad exterior. También conocido ya en esta casa era Diego Sánchez Aguilar, con quien tuvimos la ocasión de celebrar en nuestro taller de lectura el merecido Premio Setenil 2016 por su Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino. Como buen narrador, trajo a The October Press a tres personajes a los que convirtió respectivamente en sujeto poético de Diario de las bestias blancas y dos poemarios inéditos. Para procurarnos un equilibrio entre el hiperrealismo de Carlos y la ficcionalidad de Diego, Ana Martínez recorrió su último libro (hasta ahora, puesto que más tarde supimos algunas buenas noticias al respecto). De Bajo la sombra del árbol en llamas destacó la fuerte influencia recibida de poetas indispensables como Pizarnik o Aleixandre.

Con rondas algo más extensas de lo habitual, los poetas supieron sin embargo mantener la atención del público, que quedó contento y agradecido al finalizar el evento. Al parecer los tres autores quedaron también satisfechos, puesto que en el coloquio posterior, ya más distendido, amenazaron con volver a pisar tierras alicantinas para hacerlas partícipes de sus próximas obras.