Crónica de un festival anunciado (pero esta semana MÁS)

Después de diez intensos días toca hacer balance. La semana pasada estuvo repleta de experiencias, sensaciones y momentos inolvidables; todo esto porque celebramos, con muchas ganas y cariño, nuestro primer festival de poesía «…pero esta semana MÁS». En Letras de Contestania decidimos hace unos meses organizar una serie de actividades con motivo del 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía. Además, siguiendo con nuestro afán por implicar a la sociedad de Alicante, contamos con la inestimable colaboración de diferentes locales de la ciudad con intereses culturales.

La muestra del trabajo que nos ha estado ocupando día y noche durante estos últimos meses comenzó el sábado 18, en The October Press, con la sesión habitual del ciclo #poetasenCercanías (vagón número 8). En él contamos con la presencia de Andrea Giménez, de Alicante (Elche), David Trashumante, de Valencia (Logroño, residente en) y Juan Manuel Sánchez Meroño, de Murcia (Murcia). De este recital ya dimos cuenta el martes de la semana pasada.

Continuamos el día 20 a las 20 h., en El Cresol, convocando a los poetas participantes en los números piloto y uno de nuestro fanzine Carne para el perro. La actividad, que llevaba el título de «Los poetas del perro», tuvo una cálida acogida que asombró a todos teniendo en cuenta que se trataba de un lunes. Los poetas, mezclados con el público asistente, recitaron sus poemas desde sus propios asientos, dando lugar a un acto muy familiar y distendido.

El martes, Día Mundial de la Poesía, anduvimos todo el día ocupados. Durante la mañana y parte de la tarde, los miembros de Letras de Contestania recorrimos las calles del centro de Alicante repartiendo octavillas con una serie de poemas seleccionados para la ocasión. La intervención urbana, denominada «Sterling Cooper Draper Poetry» (guiño a seriófilos), recibió una acogida dispar por parte de los transeúntes, aunque cabe destacar el interés mostrado, en especial, por el público más joven. Por la noche, en Ravi Café, pudimos disfrutar de un emocionante recital colectivo dedicado a la poesía mística, entendida en su más amplio aspecto. Poemas de místicos castellanos del Siglo de Oro, sufíes, judeo-españoles o budistas, así como poemas no necesariamente religiosos pero con un alto componente de conexión con la trascendencia o con la naturaleza. En «Si en ti no hallara yo», los participantes que previamente se habían inscrito leyeron una selección de poemas en un ambiente íntimo, al que contribuyó la luz de las velas y el humo del incienso.

Al día siguiente nos reunimos en la escuela Proyecto Español con «Otras voces». Bajo este nombre, un grupo de estudiantes de Lengua Española leyó una selección de poemas en su lengua materna, así como en la traducción al español que ellos mismos habían realizado durante las semanas previas. Se trató de un emocionante acto que permitió hacernos comprender que el hecho poético está por encima de un idioma concreto ya que, si bien no comprendíamos las palabras en árabe, coreano, polaco y en otras lenguas, los estudiantes consiguieron transmitir la prosodia de los poemas que leyeron.

El viernes, tras la jornada de descanso en la que acudimos a un estremecedor espectáculo dedicado a Miguel Hernández en el IAC Juan Gil-Albert, por fin pudimos hacer más de público que de organizadores. Nos reunimos de nuevo —esta vez de noche— en The October Press para disfrutar de la perfomance semi-improvisada que llevaron a cabo el poeta y actor Nelo Curti, el músico José Cervantes a los cuencos tibetanos, y el artista plástico David Gil, que realizó serigrafías que luego regaló generosamente a los asistentes.

La sesión de clausura del festival se celebró en El impulso heroico y la dimensión insondable, en una sesión en la que desmitificamos un poco la poesía y conseguimos reírnos con ganas de los poemas más desafortunados que han salido de la pluma de algunos autores consagrados. «Los peores de los mejores» fue, sin duda, uno de los eventos más distendidos de todo el festival. Un colofón inmejorable para una semana agotadora pero más que satisfactoria para nosotros.

No quisiéramos cerrar esta pequeña crónica sin agradecer a los propietarios de los locales que nos acogieron por su impagable colaboración. Sonia y Cristina del café El Cresol; Rafael y Rosana del Ravi Café; la escuela de idiomas Proyecto Idiomas; David y Sandra de The October Press; Jacobo de El impulso heroico y la dimensión insondable; y a los maravillosos periodistas que han querido dar difusión al festival y lo han hecho con mimo y rigor a partes iguales. A ellos y por supuesto también a quienes participaron en las sesiones abiertas, así como a los asistentes a cada uno de los eventos. Podemos decir que el cuerpo no daba ya mucho de sí, y sin embargo esa misma tarde ya estábamos reunidos para planificar las actividades del próximo mes. Sois vosotros quienes nos dais fuerzas para continuar adelante con este proyecto. De nuevo mil gracias.

Si hay una cosa que nos ha quedado muy clara es que esta semana ha estado llena de poesía… pero el año que viene MÁS.

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