Doris Salcedo en el Palacio de Cristal

Un palimpsesto es la reutilización de un soporte ya escrito, y borrado, para escribir encima de lo anterior. En un palimpsesto, bajo el texto más reciente y legible, late la huella de las palabras anteriores. No terminan de borrarse nunca, y concomunican a la vez que las siguientes palabras escritas. 

Este es el subtexto que la artista colombiana Doris Salcedo ha querido imprimirle a su sobrecogedora intervención en el Palacio de Cristal de Madrid. Al entrar al recinto, bañado de luz natural, es como si no hubiera nada. Parece que nos encontramos ante el espacio vacío, hasta que uno ve que del pavimento van surgiendo gotas de agua que, al unirse unas a otras, van formando nombres. Esos nombres escritos con agua brillan unos minutos, antes de ser reabsorbidos por el pavimento. Sin embargo, aún permanece su huella, y encima de ella aparece un nuevo nombre. Así, hasta formar un total de 200 nombres reales de personas que murieron ahogadas en el Mediterráneo, tratando de encontrar en vano una vida mejor en Europa. 

En Palimpsesto, el punto de partida de la artista colombiana es claro: con agua se fueron y con agua tienen que ser recordadas. Pero no con agua a raudales, sino con el agua íntima y dolorosa que es el de las lágrimas. «Con sus creaciones busca (re)construir la historia, incompleta y fragmentada, de los seres que habitan en la periferia de la vida». El proceso de creación comenzó con las entrevistas personales que la autora hizo a cientos de madres cuyos hijos murieron en el mar. De ahí hasta la realización del complejo sistema hidráulico pasaron unos 5 años, con un equipo de unas 30 personas. 

 

La instalación podrá contemplarse en el Palacio de Cristal hasta el día 1 de abril de 2018. El propio Museo Reina Sofía, que encargó a Doris Salcedo una obra creada ex profeso para este espacio, proporciona a los visitantes unos patucos, imprescindibles para transitar entre la obra con el respeto que merecen esos seres muertos por agua. 

 

Un comentario sobre “Doris Salcedo en el Palacio de Cristal

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *