Duchamp, a pesar de Dalí

A punto de finalizar el 2017 año en el que se celebra el centenario del mítico «urinario» y de que comience 2018 ejercicio en el que se cumplirán los 50 años de su fallecimiento, la Royal Academy de Londres ha decidido revisitar la figura de Marcel Duchamp. Y el modo en que ha concebido este «retomo» al artista más influyente del arte siglo XX no ha sido planteando un análisis exclusivo de su propia obra, sino visualizando el supuesto diálogo que, desde los años 20, mantuvo con otro grande de las vanguardias: Salvador Dalí. Dividida en cuatro bloques que marcan otros tantos puntos de confluencia entre las obras de ambos autores la crisis de la pintura, el erotismo, la ciencia y la pasión por el ajedrez, el objetivo sobre el que se asienta la muestra se torna débil y confuso desde el momento en que se percibe que ésta es una exposición forzada y en la que, a todas luces, sobra y chirría la figura de Dalí.

Duchamp (a pesar de Dalí)
Fountain (Duchamp, 1917) | © Tate, London

Ciertamente, los amantes de Duchamp que la visiten saldrán satisfechos en la medida en que el corpus central de sus readymades ha sido incluido; en cambio, quienes acudan a verla llamados por el «efecto Dalí» saldrán notablemente decepcionados, en tanto en cuanto éste se revela, a lo largo de todo el recorrido, como una excusa necesaria para convertir la muestra en un perfecto producto de mercadotecnia. No es que la relación entre Duchamp y Dalí constituya una entelequia los veranos pasados por el artista francés y su esposa en Cadaqués dieron para mucho, pero, en rigor, y descendiendo a las profundidades abisales en las que se gestaba el «universo mental» de Duchamp, las posibles influencias que recibió el icono del surrealismo se sustanciaron en una serie de concreciones más anecdóticas que determinantes. En este esperado proyecto de la Royal Academy, el esplendor de Duchamp se manifiesta pese a las molestas y maltraídas interferencias dalinianas.

Un comentario sobre “Duchamp, a pesar de Dalí

  1. Sara J. Trigueros Contestar

    El mercado de las relaciones entre artistas está plagado de oportunistas. Y ya si coincide con una efeméride…

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