Desobediencia (Henry D. Thoreau)

DesobedienciaImagino que Thoreau se habría sorprendido y escandalizado ante este mercado editorial en el que lo previsible es ver un aluvión de reseñas con motivo del último libro de turno y, a los pocos meses las pocas semanas, su progresiva desaparición, primero de las listas de ventas, los medios de comunicación y, finalmente, de las mesas y los estantes de las librerías. Errata Naturae nos gusta precisamente por esa tendencia a sacar libros como este Desobediencia, oportunos pero nada oportunistas, que perduran en el tiempo y que, como a ellos les gustaría decir, nos acompañan dejando su poso invierno tras invierno.

Con este volumen se pretende agrupar todos los ensayos políticos de un hombre desdeñoso de la política convencional (pero, no obstante, cabal y comprometido), entre los cuales el más famoso es el imprescindible del que se toma prestado el título de este libro, «La desobediencia civil», conferencia publicada en 1848 a propósito de esa desobediencia civil que le llevó a dar con sus huesos en la cárcel. La causa de Thoreau era ser fiel a sus principios, acaso la única causa que verdaderamente debería importarnos. Pero, lejos de hacer proselitismo, lo que se pretende aquí no es tomarlo como mito, sino hacer que su vida y su pensamiento sirvan de ejemplo para ser críticos y consecuentes con los resultados de una búsqueda que, en última instancia, es personal.

Es evidente que los problemas a los que trató de dar respuesta en el siglo XIX no son los mismos siglo y medio después. Sí es la misma su naturaleza. De ahí la vigencia de sus textos (y de su figura). Buena parte de los ensayos trataron de responder a la necesidad de rendir cuentas ante uno mismo, más que ante una sociedad —injusta ayer, injusta hoy— cuyos defectos no han cambiado tanto. Ahora no nos mueve la esclavitud, pero nuestros problemas con la vivienda encuentran reflejo en varios de los textos aquí reunidos. También lo encuentran las horas dedicadas al trabajo, su utilidad, y una crítica a la sociedad tecnológica que sigue resonando en nosotros hoy más que nunca.

En fin, algo está pasando para que resulte tan apropiada la lectura de Thoreau. Yo diría que es casi necesaria, algo de lo que da cuenta el goteo de publicaciones de, sobre o inspiradas en su figura. Tanto que no sólo es que Errata Naturae esté rescatando sus textos (tarea que, de momento, tiene como última cala este Desobediencia), sino que su espíritu les está sirviendo de guía hasta el punto de hacer suyo el «Todo lo bueno es salvaje y libre» que sirve de apostilla a una nueva colección que, de momento, no tiene un solo título que no nos hayamos llevado a casa. Disfrutemos con todos ellos.

Desobediencia
H. D. Thoreau (Errata Naturae, 2015)
288 páginas. Erratas encontradas: 0.

Humo para unas máscaras

Entre confesiones y amigos, el jueves pasado estuvimos con Ramón Bascuñana en la magnífica librería Códex de Orihuela para la presentación de su poemario El humo de los versos, galardonado con el XXVI Premio de Poesía Ernestina de Champourcín.humo de los versos

El acto contó con la presentación, profunda y rigurosa, que de la obra hizo el también poeta y narrador Manuel García Pérez, quien destacó el aroma de tristeza y desencanto que fluye en los poemas de Ramón. Tras una breve introducción, pasó a realizarle al autor unas preguntas acertadas acerca del origen de ese pesimismo latente.

Ramón Bascuñana, hondo reflexionador sobre su obra y sobre su proceso de escritura, habló de la necesidad que para él supone escribir. Afirmó que su poesía nace de la incomodidad, de «una necesidad dolorosa», de ahí el tono desencantado que se puede descubrir en parte de su obra. Dijo tener una visión del mundo pesimista y escéptica, asentada siempre en la duda de que le puedan pasar cosas buenas aunque, de hecho, a veces, le pasen.

En cierto modo, parece como si Ramón Bascuñana hubiera hecho suyas las palabras de Rilke en las Cartas a un joven poeta, preguntándose si debe escribir; su respuesta es que no solo debe sino que necesita escribir. Y como también afirma Rilke, «una obra de arte es buena cuando surge de la necesidad». Ramón nos habló, en un tono confesional al que los que lo conocemos estamos poco acostumbrados, de las máscaras de las que desde el inicio de su obra se sirvió para evadirse de una realidad que le incomodaba o le perturbaba. También admitió que cada vez se enmascara menos, de ahí el tono más desnudo y confesional de sus últimos libros.

Presentación El humo de los versos 2

Ante una pregunta de su presentador, Manuel García, acerca de si realmente podría enmarcársele en la llamada «poesía de la experiencia», nuestro autor afirmó estar desengañado del «mundillo literario», en el que dice que no se ha sentido cómodo en ningún momento, a pesar de haber visto editados más de quince poemarios. En medio de un interesante debate con algunas personas del público, reconoció que se encontraba aparte de las capillas literarias.

Javier Cebrián, que se encontraba entre el público asistente al evento, apuntó acertadamente que no es justo acusar a la poesía de Ramón Bascuñana de monotemática sino que, más bien, lo que hace el poeta en su obra es hablar de la vida, y el problema es que la vida es con frecuencia reiterativa.

Para terminar estas líneas, quiero volver al principio de la intervención de Ramón, al momento en el que explicó que el título de la obra que se presentaba, El humo de los versos, parte de la constatación de que cada vez menos la literatura le salva como lo hacía antes. Nace del darse cuenta de que, después de muchos años y de mucho escrito, la literatura, la escritura se le hace humo porque es una manera como otra cualquiera de engañarse.

humo de los versos

No quiero despedirme sin antes dejar aquí unos versos del poema «Frágil» que nos dedica en su libro a Óscar y a Raúl, y que pueden dar idea del tono del poemario y de la charla que se desarrolló durante este acto de presentación en la librería Códex de Orihuela: «Un accidente leve / me devuelve a la frágil / conciencia de lo perecedero».

La Galla Ciencia SEIS: Minoría virgiliana II

La edad mediaCumpliendo con un propósito que comenzó en 2014, los editores de La Galla Ciencia, una de las revistas de poesía con mayor repercusión en este país, recuperan el distintivo de los escritores de su número DOS para publicar esta «Minoría virgiliana II: los poetas sensatos». Como dicen en el editorial, la intención es que haya cuatro volúmenes dedicados a los escritores contemporáneos que continúan bebiendo de la tradición más arraigada, que se muestran «al margen de la moda y [son] miembros de una cultura exigente».

Hay, además, un segundo homenaje en cuanto a la selección de autores: son los mismos que recogió la cuarta entrega de la revista Escrito en el agua. Con motivo del 25 aniversario de su publicación, como muestra de respeto y como reconocimiento de los referentes compartidos, esta lista se repite íntegra, cumpliendo la norma de LGC de publicar siempre un autor póstumo al cerrar el SEIS con un hermoso poema de Víctor Botas, fallecido en el 94.

Entre estos «poetas sensatos» aparecen nombres como Vicente Gallego o Javier Almuzara, que en el momento de la publicación en Escrito en el agua apenas comenzaban su andadura poética y que ahora son dos de las voces mejor reconocidas de su generación y, en general, del panorama literario en España. Desde Ramón Bascuñana hasta los jovencísimos Santiago de Navascués y Andrea Giménez (añadidos estos tres a la selección original, así como otros veinte, incluido el propio editor de aquella, José Luis Piquero), el SEIS ofrece una panorámica que demuestra que no existe necesariamente un factor generacional para beber de las fuentes clásicas. Sí puede observarse un cruce de trayectorias: se recoge un poema de Alberto Tesán, por ejemplo, que si bien podría ahora no considerarse «virgiliano», sí demuestra que su obra ha evolucionado desde estas influencias; lo contrario podría decirse de Gallego, citado anteriormente. Cabría destacar otra excepción con respecto a las sólidas reglas de publicación de La Galla Ciencia, y es que el poema de Bonilla no es exactamente un poema sino, como él mismo explica en una nota, unos apuntes para un texto sobre Jaufre Rudel que es posible que nunca llegue a escribir.

Revisado el contenido literario, no debo dejar pasar la oportunidad de hablar del resultado estético. Este LGC6 iguala en sobriedad al DOS del que es continuidad, pero la garra, interpretación que la ilustradora murciana Laura Fernández ha hecho del gallo icónico de la revista, dota a la portada de un inesperado efecto impactante que se ve reforzado en el interior por los trazos redondeados de unos dibujos tremendamente oscuros.

Como viene siendo habitual en ellos, pues, La Galla Ciencia nos malacostumbra de nuevo con un producto final impecable: el SEIS es una joya en todos los aspectos, un higo maduro y jugoso, limpio de todo veneno y de toda «pasión fútil», digno de declarar como mentor a Virgilio. Les aconsejo encarecidamente que se sumen al banquete.

Minoría virgiliana II
La Galla Ciencia #SEIS (2016)
137 págs. Erratas encontradas: 0.

Austerlitz (W. G. Sebald)

plantAUSTERLITZ.qxd:PlantGUÍA.qxdCon tan solo cuatro años, siendo uno de los muchos niños judíos refugiados de la guerra, Austerlitz fue enviado a vivir a Gales a casa de un sacerdote y su señora, un matrimonio mayor, triste y deprimente. De un día para otro desaparece cualquier sentido de su propia personalidad. Debe adoptar otro nombre, aprender otro idioma y vivir una vida falsa. Debido a ello, siempre tuvo la sensación de no encajar en ninguna parte ni pertenecer a ningún sitio. Se sentía culpable de algo, sin saber exactamente de qué, lo que le llevó a tener una infancia y adolescencia traumática. Con los años todo esto le convertirá en un hombre raro, solitario y un poco asocial.

Ya de adulto y con independencia para viajar por el mundo, Austerlitz empezará a investigar sus orígenes para averiguar qué pasó realmente con su familia. En uno de esos viajes coincidirá en la estación de ferrocarril de Amberes con la voz narradora a través de la cual W. G. Sebald nos cuenta la historia de este inolvidable personaje. A partir de este encuentro se inicia una conversación que durará años y en la que Jacques Austerlitz contará su vida, casi a modo de monólogo, a través de sus recuerdos y de las averiguaciones que ha ido haciendo a lo largo del tiempo.

Desde el principio de la novela llama la atención la minuciosidad con la que el autor describe los espacios: edificios, estaciones, cementerios, jardines, etc… Unos simples guantes le sirven para suscitar recuerdos y sensaciones en el protagonista. Sebald describe todas estas sensaciones e imágenes que pasan por la mente de Austerlitz con una prosa elegante, muy bien elaborada, por medio de frases muy largas, cargadas de comas enumerativas y explicativas, que sin embargo no impiden que el texto se lea perfectamente y lo dotan de una gran potencia expresiva.

El autor trata el delicado tema de la guerra de manera pausada y desapasionada, sin posicionarse. Describe el funcionamiento y aspecto de los campos de concentración de forma excelente, pero sólo como localización en la que se dan unos hechos, sin entrar en valoraciones de ningún tipo.

En Austerlitz, Sebald deja al descubierto lo intangible del ser humano: la soledad, los pensamientos, los estados de ánimo, las sensaciones, la sensibilidad y los viajes por el tiempo que el protagonista, a través de la memoria, tiene que hacer para encontrarse a sí mismo. Y es que la mente es capaz de arrinconar recuerdos de las cosas negativas que de manera involuntaria olvidamos para, con los años y provocado por cualquier mínimo detalle tras estar al acecho, acudir de golpe todos esos retales del pasado, consiguiendo mostrar un mundo nuevo que nunca imaginamos. Esto es lo que le sucede a Jacques.

Austerlitz
W. G. Sebald (Anagrama, 2014 [2011])
296 páginas. Erratas encontradas: 0.

El paraíso —que merece ser— recobrado (Henry D. Thoreau)

El paraíso que merece ser recobradoEl último título de Ediciones El Salmón que ha llegado a nuestras manos se suma al goteo de reediciones de la obra de Thoreau, pero lo hace con una perspectiva crítica que trata de denunciar la tendencia a mostrar sólo su cara más amable e inofensiva. Así pues, frente a lecturas parciales de su vida y obra, con El paraíso —que merece ser— recobrado, «nos encontramos ante la resistencia de la conciencia individual a las transformaciones que la vida organizada por la economía empezaba a propiciar ya en el siglo XIX» y de cuyas consecuencias «disfrutamos» en estas primeras décadas del XXI, motivo por el cual —nunca nos cansaremos de repetirlo— la lectura de Thoreau nos dice tanto hoy en día.

El breve ensayo que nos ocupa no es más que una reseña de El paraíso al alcance de todos los Hombres, sin Trabajo, mediante la Energía de la Naturaleza y la Máquina. Su autor, J. A. Etzler, es un hombre de su tiempo, que encarna la mítica búsqueda del movimiento perpetuo. A juzgar por el análisis de Thoreau,El paraíso al alcance de todos es  es una suerte de tratado —y fuerte apología— sobre las energías renovables y sus aplicaciones para la mejora de las condiciones de vida. El insaciable deseo de aumentar su utilidad le sirve a Thoreau para alzarse contra el egoísmo que subyace a la lucha por subyugar la naturaleza al servicio del hombre.

Crítico con esa mecanización de la que hoy somos hijos, no por ello se ve trasladado a las utopías del polo opuesto o a un reducido conservadurismo del medio, como deja ver al afirmar que «[n]adie duda de que los meros poderes de la naturaleza, debidamente guiados por el hombre, podrían convertirlo en un entorno saludable y paradisíaco». Ante las utopías tecnófilas, Thoreau vira hacia una suerte de individualismo, porque «tampoco puede hacerse con más facilidad ninguna faena realmente importante mediante la cooperación o las máquinas». En conjunto, el libro es crítico con cierta superficialidad de Etzler, que por extensión es la de la mayoría de los hombres, que se ve al buscar satisfacer los deseos materiales del hombre («garantizar únicamente el mayor grado posible de burda comodidad y placer»), desatendiendo sus necesidades internas.

Dicen los editores en la contraportada que se darán por satisfechos si contribuyen a cultivar cierta rebeldía, porque llegar a conmover es muy difícil en estos tiempos. Creemos que consiguen, al rescatar este texto, las dos cosas: Thoreau incomoda como hace 173 años. E inspira en la misma medida.

El paraíso —que merece ser— recobrado
H. D. Thoreau (El Salmón, 2016)

51 páginas. Erratas encontradas: 0.

Quinto por unanimidad (puertadeHerakles #5)

El quinto en discordia El quinto en discordia, de Robertson Davies, fue «el libro» en torno al cual nos reunimos el pasado viernes con motivo de la sesión quincenal del club de lectura puerta de Herakles. Digo «el libro», entrecomillado, porque, sin discusión alguna y con el beneplácito de los asistentes, es una obra que nos dejó muy buenas sensaciones en todos los sentidos.

A pesar de, en su comienzo, parecer una historia pequeña con unos personajes arquetípicos, tal y como comenta Esperanza, conforme va avanzando te das cuenta de que esos personajes son muy interesantes y esconden grandes secretos que harán del conjunto de la obra un libro «impecable y brillante», por mencionar solo alguno de los calificativos que Carmen le atribuye.

Todos estuvimos de acuerdo en destacar que esta novela está escrita de una manera sublime y con una técnica narrativa excelente. Saltando del monólogo al diálogo sin que el lector apenas se percate, Davies consigue crear una historia apasionante, crítica con la sociedad, triste por momentos pero divertida y sorprendente en su conjunto.

Lo primero que resaltamos por unanimidad fue que la principal característica de los habitantes del pueblo donde se centra la acción de los personajes es su hipocresía. Enseguida comenzó, en este punto, el debate de la necesidad de ser hipócrita para sobrevivir en un entorno rural. De este modo, se sobrelleva todo mejor, pero en el momento en el que no se sigue esta pauta te toman por raro. Esto es lo que le sucede al personaje de Mary, que, por ser diferente y no querer vivir su vida con la hipocresía que impone el poder emocional de la moral popular, pasará a ser catalogada como la loca del pueblo. Se plantea la posibilidad de que esa locura sea fingida para, de esta forma, evadirse de aquello con lo que no se está de acuerdo. De algún modo todos vivimos ese momento en el que pasamos a formar parte de una tribu urbana provenientes de una zona rural.

puerta de Herakles

Del mismo modo, los presentes estamos de acuerdo en la idea de que dos personajes son los más importantes en la historia. Por un lado, la madre de Ramsay, una mujer severa y fuerte, pero también cruel y autoritaria. Esto hará que su hijo crezca con un sentimiento receloso de todo cuanto le rodea y siempre con la obligación de ser políticamente correcto y guardar los secretos de aquellos que le tienen como confesor. Debido a esto, Ramsay crecerá y se convertirá en un adulto frío, poco sensible y, cuanto menos, raro. Por otro lado, aquí entrará en juego Liesl, esa mujer que le hace ver a Ramsay que no puede vivir así, que debe de pensar un poco más en sí mismo y olvidarse de ser tan políticamente correcto siempre con los demás. Debe dejar salir su parte mala, canalla, de diablo para empezar a vivir de verdad. De nuevo debatimos acerca de que, a cierta edad, los adultos volvemos a ser niños para, sin importarnos guardar ninguna apariencia ante nadie, volver a decir lo que realmente pensamos, cosa que hace mucho bien y descarga el alma de pesadas cargas innecesarias.

puerta de Herakles

Uno de los temas que siempre termina haciendo acto de presencia en estos talleres es el de la traducción. En este caso coincidimos en que la de esta novela es magnífica. Todo lo anterior, unido al hecho de que el final es fantásticamente impredecible y buenísimo, hacen de este libro una obra que podría convertirse en un clásico, pues, como bien argumenta Sara, cuenta grandes verdades indiscutibles y hace crítica de una sociedad que fue la de hace ochenta años, pero que bien podrá ser la de dentro de cincuenta o doscientos.

Antes de concluir, nos planteamos el porqué del título, que queda explicado en la propia novela. En una conversación entre Ramsay y Liesl, ella le indica que en el mundo del teatro siempre hay un héroe, una heroína, un enamorado y un amante, aunque el personaje realmente importante es el quinto en discordia, ajeno a los demás, pero que conoce todos sus secretos y gracias al cual se puede desarrollar la obra (págs. 265-266).

La conclusión de todo esto es que estamos entusiasmados con Robertson Davies y, a no mucho tardar, leeremos los dos títulos que siguen de la Trilogía de Deptford.

Cierre del Alimentando Lluvias 6.0

Pedro SerranoAlimentando Lluvias es, ciertamente, el ciclo poético con más trayectoria en Alicante. El pasado jueves, con Pedro Serrano, cerró lo que el IAC Juan Gil-Albert llama «edición 6.0». Por esta edición han pasado recientemente José Luis Cerón, Manuel Valero o María Barceló; también tuvo cabida un homenaje al escritor Antonio Porpetta en Elda, ciudad natal del poeta. Del sello de caucho se ha pasado al tarjetón, pero el formato es esencialmente el mismo.

Pedro Serrano, culpable de que el jueves nos reuniésemos en la Casa Bardín un buen puñado de amigos, es uno de los miembros fundadores de Frutos del Tiempo. En 2015 publicó con Olifante el poemario Entran jazmines en casa, con algunos de cuyos poemas cerró su recital.

El poeta acompañó la lectura de sus versos con unas evocadoras imágenes en blanco y negro que ayudaban a centrarse en sus palabras perfectamente moduladas. Comenzó la velada recordando su trayectoria editorial, sirviéndose de las efemérides más destacadas del año en el que se publicó cada uno de sus poemarios.

Durante su recital, Pedro leyó versos de varios de sus libros publicados. Cabe destacar la profunda emoción que provocaron algunos de los poemas en prosa del libro Enlaces, de 2010. El autor realizó de todos ellos una lectura sosegada, en ocasiones rozando el susurro, con modulaciones propias de un gran conocedor de su propia obra -algo que no es tan frecuente como pudiera pensarse en los recitales de poesía leída por sus propios autores-.

El acto concluyó, no sin antes obsequiar al público asistente con unos chocolates con motivo del cumpleaños del poeta, con la proyección de un cortometraje que realizó a partir de un microrrelato de una autora cubana, sobre la que relató una historia de encuentros y desencuentros. En este corto se denuncia el machismo imperante en la sociedad, que trata de reprimir la sensualidad de las mujeres, pero que ve como algo natural los mismos impulsos cuando estos proceden de un hombre.

Alimentando Lluvias 6.0

El recital de Pedro Serrano, en el que como decíamos antes nos reunimos un gran número de admiradores y amigos suyos, sirvió como perfecto colofón al ciclo Alimentando Lluvias 6.0. Quedamos a la espera de que la próxima edición se reanude en febrero del próximo año.

Qué alegría, qué alboroto, un fanzine con número piloto

En la asociación Letras de Contestania hemos tenido claro desde el mismo momento de sentarnos para decidir cuáles serían nuestras líneas de actuación que nuestra existencia no tendría sentido si no dábamos cabida a inquietudes literarias diversas. Nuestra intención —acúsesenos de pretenciosos o de nubíforos— es colaborar con la dinamización de la actividad literaria y cultural de nuestro entorno contestano. Es por ello que abrimos desde este momento la convocatoria para el envío de colaboraciones para el fanzine que vamos a poner en marcha con el título Carne para el perro. Nuestro objetivo es poder sacar a la luz el número piloto hacia mediados del mes de enero.

fanzine

Podéis enviar vuestras colaboraciones inéditas: poemas, prosa de creación, ilustración (en cualquier técnica) y fotografía original (en blanco y negro).

Las condiciones para la valoración de las colaboraciones serán las siguientes:

  • El tema para este número será «Silencio».
  • Los autores deberán ser originarios o residentes en territorios relacionados con la Contestania íbera: provincias de Alicante, Albacete, Murcia y Valencia.
  • Las colaboraciones deberán ser originales e inéditas.
  • Los poemas no excederán los 40 versos y los textos en prosa no superarán las 700 palabras.
  • Las ilustraciones y fotografías deberán tener en cuenta que el fanzine se editará en reprografía en blanco y negro.
  • Todos los originales que se ajusten a las presentes condiciones serán valorados para su publicación en este número piloto. Los que la asociación no considere adecuados para este número podrán quedar en nuestro poder para una posible publicación en números futuros, siempre con la autorización de su autor.
  • Los originales deberán enviarse por correo electrónico a la dirección fanzine@librosdecontestania.es.
  • El plazo de presentación de originales terminará el día 31 de diciembre de 2016.

Rogamos que tengáis en cuenta que no podremos mantener correspondencia sobre vuestras aportaciones, aparte del obligatorio acuse de recibo. En cualquier caso, informaremos tanto en caso de incluir vuestra propuesta en este número como en caso contrario.

Muchas gracias a todos los que estéis interesados en este proyecto. Os animamos a participar y que, entre todos, el perro no pase hambre.

Carmen Juan escala La Montaña

El pasado viernes se conjugaron varios factores rayanos en lo memorable. El equipo en pleno de Letras de Contestania ascendió La Montaña Mágica, en Cartagena, en lo que puede considerarse el primer evento al que acudimos desde nuestra constitución. Lo hicimos para arropar a nuestra compañera Carmen Juan durante el recital de su poesía qCarmen Juan y Vicente Velascoue organizó el propietario y alma rectora de dicha librería, Vicente Velasco, quien a su vez nos devolvía haberlo invitado a recitar el año pasado cuando el «poetas en Cercanías» aún andaba en pañales.

Carmen ofreció una emotiva lectura que incluyó una panorámica de la totalidad de su obra poética. Pudimos escuchar desde escritos publicados en 2014 en el libro de artista [po-co] hasta poemas inéditos, pasando por algunos de los textos más esenciales de su poemario Amar la herida, del que acaba de aparecer la cuarta edición, y que fue galardonado con el VII Premio de Poesía Joven «Pablo García Baena».

Amar la herida, de Carmen Juan

Entre el público se encontraban algunos importantes poetas residentes en Cartagena, como el propio Vicente Velasco, Ángel Paniagua, José Alcaraz, Antonio Marín Albalate o Juan de Dios García, así como el oriolano Ramón Bascuñana. También se encontraba entre los asistentes la poeta María Teresa Cervantes, con cuyos versos encabezaba Carmen uno de los poemas que leyó.

Carmen Juan

En la voz de su autora, la lectura de los poemas realizada por Carmen fue una de las más emotivas a las que hemos tenido la oportunidad de asistir. Por su voz, en ocasiones modulada casi hasta el susurro, desfilaron la herida, la niña, el bicho y todas las criaturas que pueblan sus bellos textos, que, con «un dolor en el pecho que no es malo», ratifican la feliz convivencia de oscuridad y luz. El púbico no pudo reprimir los aplausos al concluir el recitado del primero de los poemas de Amar la herida. Y, en el otro extremo, nadie se atrevió a romper la magia que se creó durante la lectura de la oración con la que concluyó el recital.

Rocinante (Alfred Corn)

Rocinante (Alfred Corn)Por primera vez se presenta en lengua española una selección de poemas del escritor norteamericano Alfred Corn (1943), autor de una amplia obra poética, aunque también de novelas y volúmenes de ensayo y crítica, poco o casi nada conocida en nuestro país. En el presente libro, Rocinante, editado por Chamán Ediciones, el escritor y artista plástico mexicano Guillermo Arreola selecciona y traduce algunos de sus textos.

En estos poemas de Alfred Corn llama la atención la importancia que el autor, desde los más tempranos, otorga a las descripciones. De hecho, algunos de ellos podemos considerarlos perfectamente como écfrasis («Fotografías» o «Porcelanas chinas en el Metropolitan»). En el segundo de ellos, el autor logra transmitir la sensación de vida y de movimiento mediante la detallada descripción de los esmaltes que recubren las piezas de porcelana.

Otro de los aspectos que destacan en esta antología es la importancia que para Corn tiene la naturaleza, que evoca mediante minuciosas enumeraciones y que nos traslada a los lugares de su infancia o a otros donde fue (o no) feliz, como en los textos seleccionados de sus primeros libros, All Roads at Once (1976) y A Call in the Midst of the Crowd (1978). Cabe destacar la belleza del ambiente que recrea en el poema «VII» del primero de esos libros y que termina con un verso tan hermoso como «The ocean says the past is project / To be continued».

En varios de los poemas destaca la importancia que para Corn tienen los espacios, tanto abiertos como cerrados; espacios que pertenecerían al reino de sus recuerdos, como en «Eclipse en la habitación de un hotel», o bien al de sus experiencias intelectuales o de sus reflexiones, «Un poema titulado “Basho en la cabaña de Genju”», donde aparecen unos versos que podríamos considerar que son una suerte de carta de intenciones: «A una vida humana se le mide / en el orden secuencial de sus moradas».

Diversas referencias más o menos explícitas a obras de otros autores jalonan su obra. En este sentido podríamos citar los ecos a los Four Quartets en el final de «Porcelanas chinas en el Metropolitan» o la referencia mucho más explícita en el título «What the thunder says», que nos remite al poema conclusivo de The Wasted Land.

La poesía de Alfred Corn, en los poemas seleccionados en esta antología, es una obra de sentimientos contenidos. La emoción, inherente a los verdaderos textos poéticos, surge de los juegos de evocaciones más o menos compartidas entre el autor y el lector («Fútbol», «¿Quién?, ¿Qué?, ¿Dónde?, ¿Cuándo?, ¿Por qué?»). Esta emotividad, no obstante, se presenta de manera más directa y desgarrada en el poema «A un amante seropositivo»; en él, Corn glosa sus propios sentimientos, en una enumeración ascendente, al principio de cada una de las estrofas: Grief (‘pesar’)… Love (‘Amor’)… Guilt (‘Culpa’)… Anger (‘Ira’). De este poema quisiera destacar algunos versos, que dan cuenta de la capacidad del autor para no dejar indiferente a su interlocutor: «…una ensombrecida aflicción / a mí me excluyó y en ti se instaló…».

Un último sentimiento aparece al final de esta obra, pero no de manera explícita como los anteriores, la esperanza. Es precisamente este final el que ilumina el conjunto y hace que no se trate de una mera elegía, sino un canto a lo vivido con anterioridad:

…Aun así, mejor apostar
que correr el riesgo de no sentir nada.
Hasta que puedas verte en ellos,
amor, sigue mirándome a los ojos.

Es encomiable la labor que está realizando Chamán Ediciones para acercarnos a autores poco conocidos entre nosotros. Sobre el presente libro, Rocinante, solo podemos decir que nos deja en la boca el regusto de querer más, de necesitar urgentemente conocer de manera más extensa la poesía del Alfred Corn. Logro notable.

Rocinante
Alfred Corn (Chamán Ediciones, 2016)
104 páginas. Erratas encontradas: 0.