#poetasenCercanías a punto de descarrilar

El pasado sábado día 20 de mayo, fieles a nuestra cita con la poesía, tenía lugar el recital del que fue penúltimo vagón del tren de esta temporada. Gracias al sol, la playa y la amplia oferta de actividades culturales de este fin de semana, debido a que se celebraba el Día Internacional de los Museos, unido todo ello a una confabulación de astros, hizo que esta sesión poética quedase más bien como una reunión de amigos para tomar una cerveza en The October Press, donde ya nos sentimos como en casa.

Con un excelente puñado de oyentes en el público y únicamente con dos de los habituales tres poetas, la mañana pasó de un modo distendido y ameno. Las voces que nos acompañaron fueron las de Juan de Dios García, llegado desde Cartagena, y la de Christian Nieto, desde Murcia.

Faltó la presencia de Álvaro Carbonell, poeta alicantino al que, debido a un imprevisto de última hora, le resultó imposible acudir a la cita; aunque sí pudimos disfrutar de su poesía a través de la voz del también poeta Ramón Bascuñana, quien leyó varios poemas del poemario de Álvaro Cómo escapar de la isla de Villings editado por Valparaiso. Christian Nieto nos sorprendió cuando decidió no leer nada de su libro Última bala, editado por La Fea Burguesía, y leyó toda una selección de poemas inéditos que traía en su smartphone. Juventud impone. Por su parte, Juan de Dios encandiló con su voz y su expresividad. Recitó un par de poemas de Ártico (Germanía), varios de su último libro Un fotógrafo ciego (Balduque) y, para finalizar y por petición del público, el poema con el que colabora en el especial LIFT OFF dedicado a David Bowie de la revista La Galla Ciencia.

Como ya viene siendo habitual, tras la media hora escasa que duró el recital, mantuvimos una amena y constructiva charla y compartimos unas cervezas. Aprovechamos el momento para adelantar la noticia de que, seguramente, esta sería la última sesión de esta vía 2 que tendría lugar en nuestro querido The October Press. No pudimos anticipar más, pero es más que probable que el último vagón salga de la ciudad, fiel a su espíritu de dar cuenta de la realidad de la creación en territorio contestano.

Patología o simple queja (puertadeHerakles #12)

El 12 de mayo asistimos puntuales a nuestra cita quincenal en Ravi Café. Aunque echamos de menos a algunos habituales en las sesiones del Puerta de Herakles, cumplimos con nuestro propósito, que no era otro que hablar de la lectura que nos había ocupado los últimos días: El lamento (o mal, según el gusto del traductorde Portnoy de Philip Roth. Antes de entrar en materia comentamos que las novelas propuestas a lo largo de este año parecen comunicarse entre ellas —no en vano se configuró una lista en octubre que hemos conseguido conservar casi intacta—. En este caso, se da al menos una similitud innegable: la del monólogo de Portnoy con aquel Zeno de Svevo.

Con la lectura caliente, puesto que algunos de los participantes recorrieron las últimas páginas justo antes de entrar al café, hablamos de lo sorprendente del final y, en general, del tono de la novela si se pone en contexto: si no escandalizó, al menos debió causar impacto. Sobre la mesa se destacan factores como la falta de pudor. De hecho, a lo largo de la narración se cambia de interlocutor con frecuencia: Portnoy habla a un doctor, a sí mismo o a su propia polla (con aparente voluntad propia), de un modo tan latente que el protagonista, propone Manuel, no es tanto Alexander como ésta.

Por supuesto, no nos pasa desapercibida la destreza de Roth al perfilar personajes con lo que se nos antojan, a primera vista, unas pocas pinceladas. Se ponen como ejemplos Mona, que es la antítesis —intelectual y social— de Alex en tanto en cuanto ella desea una vida acomodada y «normal», mientras él trata como puede de alejarse de los parámetros que se le imponen en su casa, su religión o su país; y de su madre. En este caso, Raúl expone que ella ejerce un rol de dominación sobre su hijo, por muchos detalles que aparecen sobre todo en la primera mitad de la novela. Yo apunto que el discurso es subjetivo y como tal, debería valorarse la posibilidad de que el retrato de este personaje esté manipulado por Portnoy para justificar las obsesiones que arrastra a la vida adulta, como ya sucedió con la mencionada novela de Svevo.

Sara dirigió el puntero hacia la figura del autor para señalar que, tal y como era de esperar, en El mal de Portnoy aparecen los pilares temáticos que se reflejan en gran parte de la bibliografía de Roth: el judaísmo y el sexo. Discutimos también acerca de la traducción del título, puesto que Portnoy’s Complaint ha sido trasladado al castellano, como señalábamos al principio, como El lamento de Portnoy o como El mal de Portnoy, sutil diferencia que, como bien indicó Ramón, puede condicionar el enfoque preliminar del lector a la hora de abordar la novela.

Queda pendiente para todo el grupo la versión cinematográfica, que data de 1972, aunque hay algunas reticencias a verla, dada la estructura narrativa, que roza lo caótico y salta de un recuerdo a otro sin un argumento definido. La propuesta, eso sí, queda lanzada.

Visitantes en Ravi Café (puertadeHerakles #11)

Para celebrar que hace un par de semanas entrábamos en unas semanas de merecidas vacaciones, el pasado 7 de abril volvimos a reunirnos en el café Ravi con la intención de charlar sobre la novela Solaris de Stanislaw Lem. Una nueva sesión del club de lectura #puertadeHerakles.

Hubo poca discrepancia al respecto: Solaris es una novela de ciencia ficción que va mucho más allá del género de la ciencia ficción tradicional. Manuel lanzó la piedra que nos llevó a debatir sobre la dificultad de catalogar de forma precisa los diferentes géneros narrativos. Aunque Solaris está ambientada en otro planeta y la acción transcurre en una estación espacial,  todos coincidimos en que esta novela trata temas tan profundos como las dificultades de la comunicación, la convivencia o la delgada línea que separa la realidad de la imaginación así como la locura de la cordura. De ahí que, además de una novela de ciencia ficción, se la pueda considerar como psicológica y filosófica.

Egor apuntó la idea de que en la novela uno de los principales temas tratados, si no el principal de todos, es el de la dificultad o imposibilidad de comunicación. Centrado el debate en esta idea, a todos nos vino a la mente la reciente película La llegada, dirigida por Denis Villeneuve, en la que se trata este mismo asunto aunque quizá desde un punto de vista más naïf y efectista. También dieron mucho que hablar las diferentes adaptaciones cinematográficas de esta novela. Para la mayoría, la mejor de todas es la de Tarkowsky de 1972.

Por otro lado, Ramón comentó que otra de las bases principales sobre la que se sostiene toda la novela son las relaciones humanas. Esto enfocado desde diferentes perspectivas: tanto las relaciones que tiene el ser humano con los demás en la Tierra, como las relaciones que surgen entre los personajes de la novela, encerrados en una nave  prácticamente en soledad (pues apenas se ven unos a otros) pero con la capacidad de generar sentimientos hacia alguien que saben no es real. ¿Desde qué momento somos conscientes de que queremos realizar una acción mandada por nuestro cerebro? ¿Podemos controlar lo que queremos pensar, o es nuestro cerebro el que nos controla a nosotros? A los personajes les va a venir muy bien esta incomunicación para descubrirse y conocerse mejor a sí mismos.

Llegados a este punto surgió el intercambio de interpretaciones acerca del final de la novela. Creemos que los mimoides y los visitantes no son más que regalos de Solaris hacia sus nuevos habitantes, si bien estos no saben interpretarlo de este modo debido a esa incomunicación frustrante que les lleva a enloquecer. Como último tema a tratar todos coincidimos en que, aunque no se diga de forma explícita, el personaje principal, Kris, finalmente decide quedarse en el planeta; pues se da cuenta de que no hay nada a lo que temer.

Se habló de otras muchas cosas: el detalle en las descripciones, la información dada por el autor a través de los libros que lee el personaje, la maestría que tiene Lem para crear un ser extraterrestre saltándose los tópicos de la ciencia ficción,  la consideración del autor como el Borges de la scifi y otros y muy variados temas; pero finalmente la conversación se asentó en el tema del género y pasamos a hablar de Kurt Vonnegut, F.K. Dick o Ray Bradbury, lo cual nos llevó a una charla distendida que terminó con unas cervezas y el propósito de descubrir más obras de estos grandes autores. Pues como comentaba Ramón, aunque hasta no hace mucho el género estaba considerado como menor, Lem con Solaris hace alta literatura y lo sublima.

Crónica de un festival anunciado (pero esta semana MÁS)

Después de diez intensos días toca hacer balance. La semana pasada estuvo repleta de experiencias, sensaciones y momentos inolvidables; todo esto porque celebramos, con muchas ganas y cariño, nuestro primer festival de poesía «…pero esta semana MÁS». En Letras de Contestania decidimos hace unos meses organizar una serie de actividades con motivo del 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía. Además, siguiendo con nuestro afán por implicar a la sociedad de Alicante, contamos con la inestimable colaboración de diferentes locales de la ciudad con intereses culturales.

La muestra del trabajo que nos ha estado ocupando día y noche durante estos últimos meses comenzó el sábado 18, en The October Press, con la sesión habitual del ciclo #poetasenCercanías (vagón número 8). En él contamos con la presencia de Andrea Giménez, de Alicante (Elche), David Trashumante, de Valencia (Logroño, residente en) y Juan Manuel Sánchez Meroño, de Murcia (Murcia). De este recital ya dimos cuenta el martes de la semana pasada.

Continuamos el día 20 a las 20 h., en El Cresol, convocando a los poetas participantes en los números piloto y uno de nuestro fanzine Carne para el perro. La actividad, que llevaba el título de «Los poetas del perro», tuvo una cálida acogida que asombró a todos teniendo en cuenta que se trataba de un lunes. Los poetas, mezclados con el público asistente, recitaron sus poemas desde sus propios asientos, dando lugar a un acto muy familiar y distendido.

El martes, Día Mundial de la Poesía, anduvimos todo el día ocupados. Durante la mañana y parte de la tarde, los miembros de Letras de Contestania recorrimos las calles del centro de Alicante repartiendo octavillas con una serie de poemas seleccionados para la ocasión. La intervención urbana, denominada «Sterling Cooper Draper Poetry» (guiño a seriófilos), recibió una acogida dispar por parte de los transeúntes, aunque cabe destacar el interés mostrado, en especial, por el público más joven. Por la noche, en Ravi Café, pudimos disfrutar de un emocionante recital colectivo dedicado a la poesía mística, entendida en su más amplio aspecto. Poemas de místicos castellanos del Siglo de Oro, sufíes, judeo-españoles o budistas, así como poemas no necesariamente religiosos pero con un alto componente de conexión con la trascendencia o con la naturaleza. En «Si en ti no hallara yo», los participantes que previamente se habían inscrito leyeron una selección de poemas en un ambiente íntimo, al que contribuyó la luz de las velas y el humo del incienso.

Al día siguiente nos reunimos en la escuela Proyecto Español con «Otras voces». Bajo este nombre, un grupo de estudiantes de Lengua Española leyó una selección de poemas en su lengua materna, así como en la traducción al español que ellos mismos habían realizado durante las semanas previas. Se trató de un emocionante acto que permitió hacernos comprender que el hecho poético está por encima de un idioma concreto ya que, si bien no comprendíamos las palabras en árabe, coreano, polaco y en otras lenguas, los estudiantes consiguieron transmitir la prosodia de los poemas que leyeron.

El viernes, tras la jornada de descanso en la que acudimos a un estremecedor espectáculo dedicado a Miguel Hernández en el IAC Juan Gil-Albert, por fin pudimos hacer más de público que de organizadores. Nos reunimos de nuevo —esta vez de noche— en The October Press para disfrutar de la perfomance semi-improvisada que llevaron a cabo el poeta y actor Nelo Curti, el músico José Cervantes a los cuencos tibetanos, y el artista plástico David Gil, que realizó serigrafías que luego regaló generosamente a los asistentes.

La sesión de clausura del festival se celebró en El impulso heroico y la dimensión insondable, en una sesión en la que desmitificamos un poco la poesía y conseguimos reírnos con ganas de los poemas más desafortunados que han salido de la pluma de algunos autores consagrados. «Los peores de los mejores» fue, sin duda, uno de los eventos más distendidos de todo el festival. Un colofón inmejorable para una semana agotadora pero más que satisfactoria para nosotros.

No quisiéramos cerrar esta pequeña crónica sin agradecer a los propietarios de los locales que nos acogieron por su impagable colaboración. Sonia y Cristina del café El Cresol; Rafael y Rosana del Ravi Café; la escuela de idiomas Proyecto Idiomas; David y Sandra de The October Press; Jacobo de El impulso heroico y la dimensión insondable; y a los maravillosos periodistas que han querido dar difusión al festival y lo han hecho con mimo y rigor a partes iguales. A ellos y por supuesto también a quienes participaron en las sesiones abiertas, así como a los asistentes a cada uno de los eventos. Podemos decir que el cuerpo no daba ya mucho de sí, y sin embargo esa misma tarde ya estábamos reunidos para planificar las actividades del próximo mes. Sois vosotros quienes nos dais fuerzas para continuar adelante con este proyecto. De nuevo mil gracias.

Si hay una cosa que nos ha quedado muy clara es que esta semana ha estado llena de poesía… pero el año que viene MÁS.

Bienvenidos al sur (puertadeHerakles #10)

Habían transcurrido varias semanas desde que, por circunstancias diversas, los porteros del héroe griego nos reunimos por última vez. El viernes pasado retomamos la tradición y el club #puertadeHerakles se sentaba de nuevo para hablar, en esta ocasión, de Sangre sabia, una de las dos novelas de la estadounidense Flannery O´Connor.

Como no podía ser de otro modo empezamos por comentar, a grandes rasgos, si nos había gustado o no la historia de Hazel Motes y aquí surgió el debate. Yo no tenía muy clara mi opinión debido a que creo que no es hasta bastante avanzada la mitad de la novela que no sucede nada interesante. A esto hay que sumarle el hecho de que me distraía bastante la cantidad de fallos gramaticales, y alguno ortográfico, que a lo largo de las páginas iba encontrando. Sara comenta que ella piensa que es algo intencionado para caracterizar la clase social y cultural de los personajes, ya que esto sólo se da en los diálogos y no en la parte narrativa. Esperanza coincide en que es cierto que aparecen esos fallos incluso más allá del diálogo, pues la autora utiliza un lenguaje desmañado con rasgos dialectales vulgares en los monólogos interiores y en un sentido indirecto. Este tipo de lenguaje le resulta más extraño en las traducciones que en los propios textos españoles; pero que no son fallos, sino el modo de transmitir la esencia de la zona en la que está ambientada la obra.

Y es que la acción de la novela transcurre en la América profunda del sur de Estados Unidos. Es aquí cuando Óscar comenta lo sencillo que es que en esta zona exista ese fanatismo religioso tan peculiar (y diverso) debido al aislamiento que provocan las grandes distancias, pues el eje de la historia es la crítica a la religión. El personaje principal, Hazel, es un fanático; en este caso de su propia religión, ya que promulga una sin Cristo, de ahí que todo sea una sátira.

Los personajes son muy variopintos, cada cual más raro y todos coincidimos, tal como comenta Esperanza, en que producen rechazo y no se salva ninguno. Peña comenta que el personaje de Enoch le recuerda a Rizzo, de la película Cowboy de medianoche. Enoch siempre está a la espera de que le pase algo importante porque su sangre se lo dice, pero nunca pasa nada; como sucede con las religiones. Una nueva crítica hacia las creencias en deidades. Es aquí cuando Ramón comenta que algunas historias le resultan familiares, como si ya las hubiese leído antes, a lo que Peña añade que muchos de los episodios de la novela son adaptaciones de los cuentos de la propia autora. Quizá por eso hay ratos en los que se da un exceso de palabrería sin que realmente cuente nada concreto e interesante. Algo así como lo que dice el personaje de Onnie en la página 141: «Ahí está, ese es el problema de los intelectuales, palabras, a montones, pero después, no concretáis nada.»

Entre todos llegamos a la conclusión de que Sangre sabia es otra crítica velada (o quizá no tanto) a la iglesia y a los muchos promulgadores de las distintas fes. Y con esta última reflexión llegamos al final de lo que dio de sí el taller en cuanto al libro respecta pues, como suele ser habitual, terminamos hablando de otros muchos temas adyacentes.

 

Bullicio en la redacción de The October Press (vía 2 – vagón 06)

Fieles a nuestra cita quincenal con la poesía, el pasado sábado nos volvimos a reunir en The October Press en torno a tres autores para la sexta sesión de esta vía 2 del ciclo #poetasenCercanías. En el vagón 6, también según viene siendo nuestra costumbre, nos saltamos todas las reglas que nos impusimos para este ciclo. No había poetas procedentes de tres provincias, sino solamente de dos (aunque esto quedase compensado por la tarde, con la presencia del poeta murciano Juan de Dios García en Mistos). Además, ninguno de los tres autores era inédito, otro de los sellos de identidad de este ciclo de recitales. Pero qué maravilla cuando las reglas se subvierten por un buen motivo y el resultado es, como fue el caso, espectacular.

En esta ocasión nos acompañaron los poetas Isabel Navarro, de Petrel y residente en Madrid; Adrián Bernal, de Alicante y residente en Barcelona; y Lucía Plaza, de Albacete, miembro del Colectivo Fractal, que tan buena labor realizan por la promoción de la poesía en dicha provincia. Los tres autores ofrecieron un recital que unió lo intenso de sus voces (que no del volumen de las mismas) con la homogeneidad de sus universos poéticos e inquietudes, muy apegadas a la realidad social en cuanto a temática y a la «legibilidad», así como a la inmediatez en la transmisión del mensaje.

El primer paso lo dio Adrián Bernal, que inició la primera de las dos rondas en que dividieron el acto recitando de memoria, de pie y con voz profunda y cadenciosa, casi salmódica, varios poemas extensos de su libro Estaciones de invierno, comenzando por el titulado «Octubre». En su segunda ronda, además, leyó el poema con el que colabora en el Lift off, número especial de la revista La Galla Ciencia en homenaje a David Bowie. Siguió el turno de intervenciones Lucía Plaza con textos de Piso piloto, engarzados como si de los distintos momentos de una historia de amor se tratara. En su segunda ronda, se centró en Lonely Planet, «guía de viajes» de los lugares a los que nadie quiere ir. Finalmente, Isabel Navarro leyó poemas, en sus dos rondas, de su poemario Cláusula suelo, en el que la maternidad se mezcla con la crisis cotidiana de un país primermundista. La poeta hizo un hueco ese fin de semana para estar con nosotros, ya que tanto el día anterior como ese mismo sábado por la tarde, presentó este título en Novelda y en Petrel.

La jornada transcurrió de una manera un tanto peculiar, dejémoslo ahí, ya que el recital estuvo recorrido por ruidos y por un rumor de fondo al que no estamos acostumbrados. No obstante, la mañana fue tan agradable e intensa que, como en todo evento exitoso, tampoco faltaron los bises. Tanto fue así que no pudimos evitar prolongar la tertulia literaria hasta bien entrada la tarde.

Dublinesca a la española (puertadeHerakles #9)

Y el día llegó. La pasada sesión del #puertadeHerakles (y la anterior, pues han sido necesarias dos tardes y aún así podríamos hablar horas y horas) estuvo dedicada a la obra central de todo el taller de este año: Ulises, de James Joyce. Igual de complicado que su lectura sería intentar exponer aquí en unas breves líneas todo lo que dio de sí esta gran (en todos los aspectos) novela.

puertadeHerakles: Ulises

Para comenzar, empezaré por un servidor. Reconozco que tenía muchas dudas respecto a este título, la mayoría de ellas fundadas por prejuicios y consejos de esos que no se piden pero llegan igualmente, además de opiniones y críticas: que es un tostón, que es larguísimo y además complicado de leer, que no se entiende nada, y así un largo etcétera. Todo esto acrecentó mi reticencia a siquiera intentar leerme algo tan largo y, supuestamente, raro y aburrido. Pero todo lo contrario. Me ha parecido una lectura interesante, divertida, no tan difícil como esperaba (eso sí, contando con la ayuda de la estupenda edición de Cátedra) y he conocido a un personaje que ahora sé que es icónico. Tanto Sara como Esperanza y Ralph lo habían leído ya hace años y lo han vuelto a hacer ahora con motivo del taller. Es por ello que comentan que con cada nueva lectura descubres nuevos detalles y entiendes cosas que quizá en su momento pasaron desapercibidas. Esperanza comenta que es un libro que hay que aprender a leer y que ello se consigue sobre la marcha, leyéndolo.

Partimos de la base de qué quiere contar el autor y, a excepción de Ramón que opina que sí cuenta algo, todos coincidimos en que realmente no se cuenta nada concreto. Pero este detalle no importa. No cuenta nada y a la vez lo cuenta todo, porque trata de la vida en general. Todo el transcurso de la historia es un día en la vida de Leopold Bloom, con lo que ello conlleva, desde ir al retrete a masturbarse en la playa o emborracharse en un bar discutiendo de religión o política. Lo que sí tendremos en mente es la ciudad de Dublín (casi como su mapa), pues las descripciones de lugares, direcciones y detalles de locales y entidades públicos es tan detallada que casi pareciera que estamos allí. Llegados a este punto, tanto Óscar como Ralph y Esperanza opinan que la relación con la Odisea no se ve de forma clara y en algunos episodios está cogida con pinzas. Sara piensa que Leopold es un antihéroe, como el protagonista de la Odisea. Óscar cree que la obra tiene múltiples capas, las cuales se pueden disfrutar perfectamente por separado. Se dijo que el personaje de Bloom es quizá el ser más normal en la historia de la literatura. No estamos acostumbrados a toparnos con personajes tan «normales y corrientes».

Esperanza comenta la gran cantidad de referencias literarias a la literatura española clásica: Cervantes, Celestina, Valle-Inclán, el teatro del Siglo de Oro, etcétera. Por otro lado, Ralph cree que los personajes de Leopold y Stephen serían dos aspectos de la personalidad de Joyce. También hablamos de la crítica, a través de la parodia, que se hace a la religión en el contexto de la época: una Irlanda tradicional. La técnica del flujo de conciencia esconde una falsa sencillez. Es imposible que esa espontaneidad sostenida de manera tan prolongada sea fruto de la casualidad. Respecto a esto, Joyce hace un gran trabajo. A día de hoy puede parecer absurdo que se considerase obra obscena e inmoral, pero tengamos en cuenta la época e la que se empezó a publicar. En realidad no deja de ser una novela de humor.

Dicho todo lo anterior, queda para la historia de la literatura el enorme monumento que constituye Ulises, desde el punto de vista técnico pero también como un espejo que nos enseñó el día a día del ser humano del siglo XIX. Presumir a día de hoy de haber leído Ulises es tan inecesario como presumir de no haberlo hecho.

Nuevas frustraciones en la clase media (puertadeHerakles #8)

Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino es el libro sobre el cual, el pasado viernes, hablamos en nuestro club de lectura puertadeHerakles. Como cosa excepcional, en esta ocasión contamos con la presencia del propio autor acompañándonos en las interpretaciones y divagaciones de los siete relatos que conforman el libro. Si bien el título puede crear falsas expectativas (no trata de explicar cómo conseguir mejorar la vida sexual de nadie), todos coincidimos, una vez leídos los relatos, en que el tema del sexo es simplemente el hilo conductor a través del cual Diego nos cuenta esas historias de la cotidianidad y monotonía en las que todos, en algún momento, nos podremos ver reflejados.

Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino

Habitualmente comenzamos con la pregunta de si nos ha gustado o no la lectura pero en esta ocasión no fue necesario, pues visto el entusiasmo con el que todos comenzamos a hablar de nuestro personaje favorito,  la historia más cercana o a quién le teníamos más inquina, quedaba claro que habíamos disfrutado con estas historias. En lugar de crear un debate entre nosotros (lectores) acerca de las personalidades de personajes o el mensaje que pretende lanzar la historia, ya que teníamos a Diego Sánchez Aguilar con nosotros, fue a él a quien le formulamos estas preguntas.

Ralph comenzó comentando que en cinco de las siete historias el personaje principal es un hombre y cómo, sin apenas protagonismo durante el transcurso de las mismas, son las mujeres (novias, esposas, vecinas, etcétera) de esos hombres las que provocan todos los sentimientos negativos que a ellos les brotan: celos, frustración, monotonía, aburrimiento y cansancio de sus vidas. El autor comenta que no se paró a pensar deliberadamente asignar el protagonismo a unos u otras; las historias surgen sin más. Además, Diego explicó que no le da gran importancia al hecho de poner nombres a los personajes: aquí utilizó nombres comunes para que los lectores se pudieran ver identificados de manera más directa. Fue hablando de los nombres cuando Óscar se percató del detalle de Gema, personaje femenino en el relato «Gemidos». Llegados a este punto de los personajes nos preguntamos cuál es el personaje favorito de cada uno, pregunta que extendimos al propio autor. La mayoría coincidimos en que es Anselmo, el cuarentón asocial que se masturba a diario delante del ordenador en la ya mencionada «Gemidos». Y puestos a hablar de los personajes nos planteamos quién nos provoca más rechazo y también casi hubo unanimidad en Paula, esa madre de dos niños, hipócrita, racista y aburrida de su matrimonio, deseosa de que llegue la cena de antiguos alumnos para ver a un antiguo novio.

Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino

Al girar en torno al sexo todos los relatos, el lenguaje utilizado (en algunas historias más que en otras) es realista, cotidiano y sin tapujos. Pero a mí me llamó la atención que a lo largo de todo el libro se utilizasen mucho palabras como «coño», «tetas», «puta», «cerda», «zorra», «putón» y un largo etcétera, todas ellas referidas al sexo femenino y que, sin embargo, sólo aparezcan las palabras «miembro», «pene», y alguna «felación». Ante esta exposición el autor se sorprende también y comenta que no se había percatado, que no es algo que hiciera de forma consciente.

Al final de la reunión Ramón opina que a través de estas historias de vecinos demasiado ruidosos mientras hacen el amor, viajes de turismo sexual, cenas de empresa y antiguos alumnos o cibersexo lo que Diego nos está contando es la vida diaria de la clase media, con sus rutinas, sus problemas, su falsa felicidad, su incomunicación,  su hipocresía, sus frustraciones y deseos que se quebrarán. Y es que estos relatos tratan de todo menos de sexo.

Diego Sánchez Aguilar firmando Nuevas Teorías

Tras la reunión pudimos disfrutar de la presentación del libro con Ramón Bascuñana como presentador.

Vuelve el #poetasenCercanías (vía 2 – vagón 01)

Quizá sea, a día de hoy, la actividad que más nos representa como colectivo. Sin duda, es una de las cosas de las que más orgullosos estamos. El año pasado conseguimos, contra todo pronóstico, reunir bajo el nombre de #poetasenCercanías no sólo a más de cuarenta poetas de Alicante y sus provincias colindantes, sino a un público que, quincena tras quincena, asistió fiel a todos los recitales a los que fueron convocados. En estas sesiones se fue cuajando una masa de amantes de la poesía a quienes, además de ella, un año después, une la amistad. De octubre de 2015 a junio de 2016 fueron pasando por nuestras vías poetas de diferentes generaciones y con voces muy distintas a los que, sin embargo, une ese lazo tan difícil de definir que es el que sirve de hilo conductor a la poesía que se hace en Contestania. Algunos de los poetas eran inéditos cuando vinieron y hoy cuentan ya con poemarios editados (nos vienen a la cabeza Beatriz Miralles o Alba Ceres). Nos gusta pensar que el hecho de que hayan pasado por estos recitales interfiere positivamente en la acogida de sus primeras obras.

#poetasenCercanías 2-1

El pasado sábado reanudábamos el ciclo con su segunda edición, que se hizo esperar más de lo necesario y cuyo retraso nos ha pesado a todos. Con el primer vagón volvían a concurrir en Alicante tres poetas contestanos, que en esta ocasión fueron Idoia Arbillaga, Antonio Rodríguez y Ramón Andreu. Junto a ellos nos reunimos un público siempre más amplio de lo que esperamos: una constante que se ha repetido en todos los Cercanías y que nos ha hecho felices en cada ocasión. A los amigos de siempre (Ramón, Olivia, Bea, Alba, Pedro, Javi y aquellos que no mencionamos) os habéis unido gente cuya presencia hace que estas reuniones tengan sentido.

#poetasenCercanías 2-1

La sesión del sábado se caracterizó por venir precedida de breves pero necesarias reflexiones poéticas antes de cada lectura. Reflexiones en torno a la poesía de la experiencia, al poso popular que caracteriza nuestra poesía y que tanto la viene enriqueciendo desde la poesía medieval, a la necesidad de leer y aprender antes de adentrarse en el oficio poético. Pudimos disfrutar de los versos de poemarios publicados, pero también de los proyectos todavía inéditos de Idoia y Antonio, cuya fecha de salida esperamos ansiosos después de lo escuchado. Se juntaron, en definitiva, en el rincón de The October Press, que se está convirtiendo en un segundo hogar para nosotros, tres voces distintas pero complementarias: poesía comprometida del derrumbe, pop, contracultura, la inmersión en el agua y los sueños desvelados de la no existencia.

#poetasenCercanías 2-1

Queremos daros las gracias a todos los que nos acompañasteis a Letras de Contestania y a los tres poetas que tuvimos el placer de tener con nosotros en esta primera sesión. Próximamente habrá noticias acerca de la sesión número 2. Prometemos que nadie quedará indiferente.

Como cualquier hijo de Dios (puertadeHerakles #6)

Como ya es habitual cada dos semanas, el pasado viernes nos reunimos para charlar e intercambiar opiniones y percepciones acerca de la lectura que para esta ocasión teníamos en el club Puerta de Herakles. Esta vez la obra en cuestión era Hijo de Dios, del estadounidense Cormac McCarthy. A priori un libro fácil de leer, o al menos es lo que todos pensamos, pues se trata de una obra breve. Pero no tan fácil de leer, para algunos menos que para otros.

Hijo de Dios

Habitualmente empezamos haciéndonos las dos mismas preguntas: «¿Os ha gustado?» y «¿Por qué». Suele haber unanimidad, al menos en si ha gustado o no, otra cosa son las causas y las interpretaciones de cada uno. Pero con Hijo de Dios no se dio esa unanimidad. Esperanza comenta que, aunque narrativamente es un libro perfecto para una película (película que comentamos que ya existe, dirigida en 2014 por James Franco), la lectura del mismo a ella le ha hecho sentir muy intranquila. Aquí es cuando comenta Ralph el hecho de que pareciera que se hubiese creado una escuela anglosajona especializada en el crudismo/malditismo. A Ramón tampoco le ha gustado especialmente, pero por motivos distintos, pues cree que el autor intenta mostrar el aspecto de la llamada «basura blanca» sin haberlo logrado. Ante esta afirmación, Sara comenta que quizá se deba a que lo que realmente muestra es la marginalidad y el aislamiento en el mundo rural americano.  Además nos recuerda que la obra de McCarthy se caracteriza precisamente por eso, por su dureza y sordidez.

Después de la primera exposición de opiniones e ideas, todos coincidimos en lo desconcertante de la narración en las primeras páginas del libro. Hasta que no avanzas y te habitúas al estilo se hace un poco difícil de leer. Y es que McCarthy escribe pasando de la narración al diálogo sin hacer ningún tipo de indicación (ni comillas, ni guiones, ni ninguna puntuación), además nunca sabemos de boca de quién salen las palabras que estamos leyendo. Incluso yo pensé al principio que la historia sería tipo flash back, que estaría ambientada en un juzgado, por las declaraciones de los personajes que hablan, pero no es así. Como apuntan Carmen, Sara y Esperanza, en realidad son un conjunto de conversaciones de amigos y gente vecina o conocida de este personaje, y es a través de ellos como el autor nos va dejando conocer al tonto del pueblo.

Hijo de Dios

Entre la ensaladilla y las cervezas, vuelve a salir el tema de la vida rural. Esperanza recuerda que, cuando era pequeña y vivía en una zona rural («muy rural»), siempre había un tonto del pueblo y cómo el resto de habitantes solían mirarle y tratarle. Esto es lo que le sucede a Lester Ballard, que al ser el tonto del pueblo nadie le hace caso, le tratan con indiferencia y lo dejan aislado, marginado como si no existiera. Sara expone el episodio en el que Ballard se acerca a la ciudad a comprar ropa y la dependienta es la única que le trata con normalidad, por el hecho de que al no conocerle no lo prejuzga. Pero resulta que el tonto no es tan tonto y más que tonto lo que está es loco.

El grupo al completo coincide en la naturalidad con la que el autor describe unas escenas de una crudeza terrible sin entrar en valorar nada. Simplemente expone, con gran lujo de detalles, todo lo que hacen los personajes: necrofilia, violaciones, incesto, travestismo, etcétera. Sin embargo, a la hora de describir paisajes o la climatología, lo hace de manera casi plástica. En algún momento también expone escenas terriblemente macabras de una forma poética, lo que deja confuso al lector, al no saber si sorprenderse positivamente por la poeticidad o asustarse por la frialdad con la que describe un asesinato.

Hijo de Dios

Como detalles curiosos todos apuntamos el hecho de que se mencione el uso de condones o la monotonía de descripción de paisajes a través de la cual el protagonista se orienta en las estaciones; según haga frío, calor, el cielo esté azul o gris. Y ya para terminar, mencionar la observación que hace Ralph respecto al fin del personaje, pues es un poco como si se hubiese hecho justicia divina al terminar su cuerpo despedazado para el uso de estudiantes de anatomía.