Siempre hay #poetasenCercanías, pero esta semana MÁS (vía 2 – vagón 08)

Si es cierto que en la variedad está el gusto, el sábado pasado disfrutamos de un banquete de pluralidad en la última sesión del #poetasenCercanías que, como cada quince días, tuvo lugar en The October Press. Buen ambiente, buena compañía y, como siempre, la presencia de tres buenos poetas, que cogieron el tren para acercarse a pasar con nosotros otra mañana de sábado. Esta sesión, además, tenía algo de especial: era la primera actividad de nuestro primer festival de poesía «…pero esta semana MÁS».

La sesión discurrió dentro de los cánones que nosotros mismos establecimos para este ciclo y esta vez no hubo sorpresas en el discurrir del recital. Otra cosa es que las emociones de todo tipo anduvieran campando a sus anchas entre los asistentes, que lo hicieron, sin dejar un minuto para el descanso o para la distracción.

El papel de anfitriona corrió a cargo de la jovencísima poeta ilicitana Andrea Gimeno, una escritora inédita que, sin embargo, ha visto ya poemas suyos recogidos en algunas publicaciones, entre las que cabe destacar el número SEIS de la revista La Galla Ciencia, «Minoría Virgiliana II». Con su voz calmada y queda, nos recitó varios de sus poemas, breves, concisos y repletos de referencias que ella misma fue explicando.

Desde Murcia, se acercó para acompañarnos otro poeta inédito, Juan Manuel Sanchez Meroño. Él, por su parte, forma parte del núcleo del Colectivo Iletrados de Murcia y, entre otras labores, se encarga de la maquetación del fanzine Manifiesto Azul, que se publica anualmente y que va ya por el número 17. En sus poemas descubrimos elementos fuertemente apegados a la realidad y a la experiencia. Diseñó su intervención alrededor del motivo del viaje, del alejamiento y la huida, pero sabiendo siempre dónde volver.

El último y atrevido poeta —llegado por carretera nacional desde Valencia—, fue David Trashumante, natural de Logroño, circunstancia que llevó a alguna que otra broma. Es autor de una prolífica obra y un experto en la corriente performativa de la poesía, y así nos lo demostró con textos de A viva muerte o Tópo. Su recital, su voz potente y modulada, hizo vibrar a todos los asistentes.

Tras los bises de rigor, y tras recordar a los asistentes que el festival se prolongará toda la semana con actividades de lunes a sábado, sólo nos quedó aplaudir y disfrutar del vermut (con aceitunas y limón, como debe ser).

Trayecto intimista (vía 2 – vagón 07)

El sábado pasado partió de nuevo el vagón, este con el número 7, de #poetasenCercanías. Como en cada ocasión, y acompañados por una lluvia que este año se está convirtiendo en presencia habitual en estos recitales, fuimos acogidos por The October Press junto a tres poetas que recitaron sus poemas y que procedían, esta vez sí, de tres provincias contestanas distintas.

En este vagón, estuvieron con nosotros los poetas Ángel Belmonte, de (Almoradí) Alicante, ejerciendo el papel de anfitrión; Jaufré Rudel, de Albacete; y Annie Costello, desde Murcia. Tres poetas de corta, pero intensísima obra.

Al joven alicantino Ángel Belmonte, a pesar de ser poema inédito, lo conocíamos ya de algún recital en Alicante y de unos versos suyos con los que colaboró en el fanzine escribo porque eso, porque no puedo hablar, del año 2016. Su poesía, expresada en voz baja y con timidez, nos hablaba de un intenso mundo interior, patente quizá de manera especial en el poema con el que cerró su recital, a modo de propina.

El segundo turno en las tres rondas de poemas de que constó el recital fue para el albaceteño Jaufré Rudel. Este autor, que aún no ha tiene ningún libro publicado, ha sido sin embargo incluido en varias antologías de poetas bien de Albacete, bien de la franja Cartagena-Murcia-Albacete; nos referimos a las excelentes compilaciones Desde el mar a la estepa, de Chamán Ediciones, y El peligro y el sueño. La escuela poética de Albacete (2000-2016), editada por Celya. El autor hizo girar cada uno de sus turnos en torno a un bloque temático, el amor, la poesía de corte social, etc.

Para terminar, contamos con la presencia de la murciana Annie Costello, a la que algunos ya conocíamos por su presencia en diversas antologías, fanzines y publicaciones tanto en papel como digitales. Es autora del poemario Catábasis, editado por Raspabook, del que leyó diversos textos durante el recital del sábado. En un momento dado, empujada por el desgarro de Ángel Belmonte, se lanzó a leer unos poemas de carácter intimista que, según confesó, no tenía previsto sacar a la luz en este evento.

Quizá debido a la sorpresa que supuso lo inclemente de la mañana, este #poetasenCercanías fue más bien una reunión de amigos. A pesar de ello, los asistentes fuimos testigos privilegiados del despliegue de una amplia gama de sentimientos expresados a través de los versos de estos tres autores: desde la más descarnada intimidad y la expansión amorosa, hasta la risa irónica de un poema recitado con “acento argentino”. Como siempre, un placer compartir vermut y poesía un sábado por la mañana.

Bullicio en la redacción de The October Press (vía 2 – vagón 06)

Fieles a nuestra cita quincenal con la poesía, el pasado sábado nos volvimos a reunir en The October Press en torno a tres autores para la sexta sesión de esta vía 2 del ciclo #poetasenCercanías. En el vagón 6, también según viene siendo nuestra costumbre, nos saltamos todas las reglas que nos impusimos para este ciclo. No había poetas procedentes de tres provincias, sino solamente de dos (aunque esto quedase compensado por la tarde, con la presencia del poeta murciano Juan de Dios García en Mistos). Además, ninguno de los tres autores era inédito, otro de los sellos de identidad de este ciclo de recitales. Pero qué maravilla cuando las reglas se subvierten por un buen motivo y el resultado es, como fue el caso, espectacular.

En esta ocasión nos acompañaron los poetas Isabel Navarro, de Petrel y residente en Madrid; Adrián Bernal, de Alicante y residente en Barcelona; y Lucía Plaza, de Albacete, miembro del Colectivo Fractal, que tan buena labor realizan por la promoción de la poesía en dicha provincia. Los tres autores ofrecieron un recital que unió lo intenso de sus voces (que no del volumen de las mismas) con la homogeneidad de sus universos poéticos e inquietudes, muy apegadas a la realidad social en cuanto a temática y a la «legibilidad», así como a la inmediatez en la transmisión del mensaje.

El primer paso lo dio Adrián Bernal, que inició la primera de las dos rondas en que dividieron el acto recitando de memoria, de pie y con voz profunda y cadenciosa, casi salmódica, varios poemas extensos de su libro Estaciones de invierno, comenzando por el titulado «Octubre». En su segunda ronda, además, leyó el poema con el que colabora en el Lift off, número especial de la revista La Galla Ciencia en homenaje a David Bowie. Siguió el turno de intervenciones Lucía Plaza con textos de Piso piloto, engarzados como si de los distintos momentos de una historia de amor se tratara. En su segunda ronda, se centró en Lonely Planet, «guía de viajes» de los lugares a los que nadie quiere ir. Finalmente, Isabel Navarro leyó poemas, en sus dos rondas, de su poemario Cláusula suelo, en el que la maternidad se mezcla con la crisis cotidiana de un país primermundista. La poeta hizo un hueco ese fin de semana para estar con nosotros, ya que tanto el día anterior como ese mismo sábado por la tarde, presentó este título en Novelda y en Petrel.

La jornada transcurrió de una manera un tanto peculiar, dejémoslo ahí, ya que el recital estuvo recorrido por ruidos y por un rumor de fondo al que no estamos acostumbrados. No obstante, la mañana fue tan agradable e intensa que, como en todo evento exitoso, tampoco faltaron los bises. Tanto fue así que no pudimos evitar prolongar la tertulia literaria hasta bien entrada la tarde.

Desnuda luz de la melancolía (Ramón Bascuñana)

desnuda luz melancolía ramón bascuñanaQue Ramón Bascuñana (Alicante, 1963) se encuentra en posesión de un voz poética firme y consolidada es algo que no se escapa fácilmente a cuantos seguimos el curso de su obra, extensa y extendida en el tiempo. Lo que quizá pudiera entenderse como un defecto, no lo es en absoluto en este caso ya que regresar a un texto de Bascuñana es como volver a una playa conocida, en la que sabes que el disfrute está garantizado.

Ramón tiene oficio, pero sus poemas no son en absoluto predecibles ni artificiosos. Tiene oficio porque conoce los resortes de su labor y los emplea con habilidad. En su último libro publicado hasta el momento, Desnuda luz de la melancolía, ese oficio es casi el de un orfebre cuando consigue pulir las facetas de los temas que le obsesionan: el paso del tiempo, el vislumbre de la muerte, la decepción ante la realidad.

En el presente poemario, galardonado con el XXI Premio Internacional de Poesía Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, Ramón Bascuñana labra cada uno de los poemas, consiguiendo que suenen a nuevo las cosas de las que ya nos ha hablado antes:

Este mismo poema puede que lo haya escrito
con alguna variante en un pasado incierto.
La vida y la escritura solo tienen sentido
si encontramos la forma de ver lo que es igual
de un modo diferente. […]

Una característica que vertebra el conjunto de poemas de Desnuda luz de la melancolía es la del ritmo. En todos ellos, Bascuñana hace un sabio uso de los metros clásicos, principalmente endecasílabos, heptasílabos y alejandrinos (como en el ejemplo expuesto más arriba). Se atreve incluso con estrofas de otras latitudes, aunque muy bien adaptadas a la poesía en español, como el haiku, del que un ejemplo es el poema «Bajo el sol de septiembre». Los poemas de este libro son textos para ser leídos en voz alta, que es como entiende la poesía este autor. No en vano, es uno de los seleccionados para formar parte de Minoría Virgiliana II, entrega número 6 de la revista La Galla Ciencia.

Pero si hay algo, en mi opinión, que singulariza este libro frente a otros suyos anteriores, es la presencia del humor. No un humor irónico o dolido, sino que los poemas despiertan una sonrisa por la actitud que afronta su autor cuando habla de cosas que quizá en otros momentos hubieran sido más amargos:

Amo las cosas breves, todas las cosas breves:
[…]
Quizá por eso amo,
con desesperación, tercamente, la vida.

Por otro lado, aparece en Desnuda luz de la melancolía un tema recurrente en la poesía última de Bascuñana, la reflexión sobre el hecho de la escritura poética. Para él, escribir poesía es un acto doloroso, aunque necesario. Doloroso por la materia de la que se nutre

¿Qué obtuve de la vida?
Puede que la materia
—el dolor y el esfuerzo—
con los que ahora escribo
este frágil poema.

pero doloroso también por el mismo hecho físico del acto de escribir; «¡Cuánto dolor para parir un verso!», dice al concluir el poema «Rendición».

Resulta complicado hacer una crítica de un libro que habla de cosas sobre las que se ha hablado en persona con su autor. No obstante, una cosa son la ideas, y otra bien distinta su plasmación en el poema. Y Ramón Bascuñana ha logrado, de nuevo, plasmar en su poesía todas esas ideas que le rondan, que me consta que le rondan. Todo aquello que, confesado entre cervezas y alguna copa de vino, constituye buena parte del fondo de sus pensamientos. Conocer, sea superficialmente, el alma de una persona no supone un obstáculo para disfrutar de sus criaturas. Más bien al contrario, ayuda a saber apreciarlas quizá un poco mejor.

Desnuda luz de la melancolía
Ramón Bascuñana (Ayto. de Las Palmas de Gran Canaria, 2016)
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Un #poetasenCercanías solemne (vía 2 – vagón 05)

El pasado sábado, por primera vez en mucho tiempo, se cumplieron religiosamente las tres premisas sobre las que se sostenía en origen este ciclo, a saber: la presencia de un poeta anfitrión originario o residente en Alicante y dos de provincias colindantes; de todos ellos, al menos uno inédito. En esta ocasión, el papel de inédito y de oriundo de Alicante recaían sobre la misma persona: Clara Andreu (Torrevieja, 1991). Decimos inédita, aunque nos congratula poder decir que su único texto publicado está en el número piloto de Carne para el perro, nuestro recién nacido fanzine. Adyacentes pero no secundarios, tomaron asiento Rubén Martín Díaz, de Albacete y Pedro Alberto Cruz, de Murcia.

Cada vagón es distinto a los anteriores y hay algo en el ambiente que los hace especiales. Si tuviéramos que definir la sesión del día 4 con una sola palabra, escogeríamos «solemne». Con discursos poéticos muy diferentes, los escritores tenían algo en común: la sobriedad a la hora de acercarse a la palabra, y también al exponerla. Clara inició cada una de las habituales rondas con una serie de poemas breves de corte metalingüístico para que Pedro la siguiera introduciendo una vertiente artística aunque no necesariamente ecfrástica. Por último, Rubén cerraba la vuelta honrando eso que se ha venido a denominar «escuela poética de Albacete», recogiendo una tradición que hace suya.

La sorpresa vino cuando, al acabar, el público solicitó una ronda de bises en la que algunos aprovechamos para hacer peticiones. Clara Andreu leyó dos poemas en catalán (lengua por primera vez empleada en nuestros recitales) que recibieron una fantástica acogida. Pedro, por su parte, fue instado a leer el texto con el que colaboró en el número especial dedicado a David Bowie que publicó la revista La Galla Ciencia el pasado mes de diciembre. Del mismo modo, a Rubén se le pidió que recitase uno de los poemas recogidos en la antología Desde el mar a la estepa.

Desde Letras de Contestania estamos contentos y orgullosos: el quinto vagón de esta vía 2 fue uno de los más multitudinarios. El numeroso público agotó las sillas (y el vermut) de The October Press, ese maravilloso local que se convierte en nuestro hogar cada dos sábados.

Sábado de #poetasenCercanías contra viento y marea (vía 2 – vagón 04)

En las últimas semanas, el clima no está acompañando a los eventos contestanos, pero nosotros insistimos. El sábado pasado, sinceramente, no dábamos un cuarto por que viniera mucha gente a la reciente sesión de nuestro querido ciclo #poetasenCercanías. El tiempo invitaba a no poner un pie en la calle. Y sin embargo, una conjunción de elementos hizo que esta fuera, hasta ahora, no sólo la más concurrida de todas las sesiones sino, en nuestra opinión, una de las más emotivas. Hubo emociones de todos los colores: risas, estremecimientos, reivindicación. Hubo incluso algo que cualquier internauta que haya vivido los noventa sabe que es un síntoma de que las cosas se están haciendo bien: la intervención del espontáneo de turno.

La magia la realizaron los tres poetas que tuvieron la generosidad de venir a compartir su tiempo con nosotros. Desde Valencia vino, tras un viaje accidentado, Antonio Praena, que recitó sus poemas con un manejo de los recursos expresivos envidiable; nos leyó versos de sus libros Yo he querido ser grúa muchas veces y del recientemente reeditado por Raspabook Actos de amor, así como algunos inéditos. El papel de anfitrión corrió a cargo de ilicitano Andreu Cañadas, que recitó versos de su libro Del cascarón y el huevo, así como otros poemas inéditos, algunos coetáneos a su libro y otros que formarán parte de un proyecto futuro.

Sabemos que los dos poetas ya mencionados no se tomarán a mal que digamos que la sorpresa de la mañana fue escuchar a la inédita María Marín, que llegó muy bien acompañada desde Cieza. Superando los nervios, aunque con voz temblorosa en algunos versos, nos ofreció un precioso a la par que divertido recital. Todos contuvimos el aliento cuando leyó, casi sin resuello, el poema sobre los «expertos en casi todo», que concluyó con una salva de aplausos.

Hay algo común a todas las sesiones que las hace aún más gratificantes. Nuestros poetas, lejos de limitarse a cumplir en cada una de sus rondas, crean un espacio de comunicación en el que poéticas y temas se entrecruzan y resignifican. Varias veces respaldaron su selección en versos escuchados con anterioridad, cohesionano así tres voces que, aunque distintas, sonaron complementarias.

Como en cada convocatoria, todos los asistentes a esos encuentros de sábado por la mañana salimos con la convicción de que sí, de que hay espacio para la poesía.

Un nuevo #poetasenCercanías para empezar el año (vía 2 – vagón 03)

Tercer vagón del #poetasenCercaníasEl sábado pasado volvió a partir de la vía 2 un nuevo vagón de #poetasenCercanías. Como es habitual, nos reunimos en torno a tres poetas en The October Press. En esta ocasión, nos acompañaban Antonio Soriano Santacruz (Alicante), Milagros López (Murcia), y Matías Miguel Clemente (Albacete).

Antonio Soriano actuó como anfitrión de sus dos compañeros. Además, al tratarse de un poeta inédito, resultó ser la sorpresa de la jornada, por la hondura y calidad de sus versos. En segundo lugar, Milagros López leyó poemas del que por el momento es su único poemario publicado, A ras del mar, así como inéditos que formarán parte de un libro de próxima publicación en la editorial Amargord. Por su parte, Matías Miguel Clemente comenzó su participación con un breve texto de su primer libro, Lo que queda, con el que obtuvo el Premio de Poesía Joven Radio 3 para, a continuación, centrar su lectura en su último libro, Dreno (La Bella Varsovia, 2015).

Tercer vagón del #poetasenCercanías

Nuestros invitados se turnaron para ofrecernos tres bloques de poemas cada uno, de manera que los respectivos turnos guardaron algún tipo de coherencia temática o de inspiración, desde el amor, en la primera ronda de Milagros, el extrañamiento ante la realidad en la de Antonio o el homenaje a los detalles que conforman lo cotidiano en la de Matías. Como ha sucedido en anteriores ocasiones, cada intervención se iniciaba con comentarios y alusiones a las de sus otros dos colegas, lo que, desde el punto de vista del público, se convierte en un añadido que enriquece cada encuentro.

Tercer vagón del #poetasenCercanías

Entre los tres autores se creó un ambiente de complicidad, diálogo y admiración recíproca que lograron contagiar al público. Éste siguió todo el acto en respetuoso y atento silencio —salvo por la intervención espontánea de algún teléfono móvil—, e incluso pidió una ronda final de bises, algo a lo que ya estamos acostumbrados en estas citas de los sábados por la mañana.

#poetasenCercanías pasado por agua (vía 2 – vagón 02)

Contra todo pronóstico, puesto que en Alicante cada día de lluvia es el fin del mundo, el segundo vagón del #poetasenCercanías tuvo una cálida acogida. El sábado pasado volvimos a reunirnos en The October Press, esta vez presentando una sesión atípica, con dos en lugar de tres poetas. Eso sí, el tercer lugar no quedó desierto: Ignacio Ballester hizo de anfitrión para Pedro Gascón, que vino en calidad de poeta pero también de editor de Chamán Ediciones, a la que se dedicó el tercio de tiempo correspondiente.

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Viene siendo habitual que los escritores invitados repartan sus intervenciones en varias rondas, y así se hizo también en esta ocasión. Sin que fuera premeditado —al menos que nosotros sepamos—, estas rondas estuvieron bien definidas temáticamente y se dieron ciertos paralelismos que dieron coherencia a la totalidad del acto. Ambos, primero Pedro y más adelante Ignacio, comenzaron con una serie de poemas de carácter personal que, en el caso de éste, eran además ejercicios literarios «a la manera de», que dejaban entrever los caminos de su actual formación académica. La segunda parte estuvo claramente marcada por un tono más social, desde nuestro punto de vista con los mejores poemas que se leyeron a lo largo de la mañana, cargados de ironía y de una fuerte carga crítica. Por último, Pedro recogía el tema de la ausencia (sobre todo del padre) de su primera lectura para reconvertirla hablando del futuro en manos de Ainielle, su hija. En la misma línea, los últimos textos de Ignacio estaban dedicados también a su sobrino, recién llegado a la familia.

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Para completar el cuadro, Pedro Gascón, como decíamos antes, repasó los seis títulos que hasta ahora ha publicado Chamán Ediciones, valiente empresa emprendida con Ana Toboso —a quien echamos de menos— que se abría precisamente con una antología de pretensiones similares a las de nuestro ciclo y cuyo penúltimo título hasta el momento es Exhumación de la fábula, que presentaremos el 28 de enero contando con la intervención de su autor, Javier Bello.

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Una vez más, nos sentimos agradecidos por la acogida de un proyecto como este. Al final el tiempo sí acompañó y la reunión se alargó hasta las siete de la tarde, entre vinos y complicidades literarias, como bien nos apuntó Pedro al día siguiente.

Vuelve el #poetasenCercanías (vía 2 – vagón 01)

Quizá sea, a día de hoy, la actividad que más nos representa como colectivo. Sin duda, es una de las cosas de las que más orgullosos estamos. El año pasado conseguimos, contra todo pronóstico, reunir bajo el nombre de #poetasenCercanías no sólo a más de cuarenta poetas de Alicante y sus provincias colindantes, sino a un público que, quincena tras quincena, asistió fiel a todos los recitales a los que fueron convocados. En estas sesiones se fue cuajando una masa de amantes de la poesía a quienes, además de ella, un año después, une la amistad. De octubre de 2015 a junio de 2016 fueron pasando por nuestras vías poetas de diferentes generaciones y con voces muy distintas a los que, sin embargo, une ese lazo tan difícil de definir que es el que sirve de hilo conductor a la poesía que se hace en Contestania. Algunos de los poetas eran inéditos cuando vinieron y hoy cuentan ya con poemarios editados (nos vienen a la cabeza Beatriz Miralles o Alba Ceres). Nos gusta pensar que el hecho de que hayan pasado por estos recitales interfiere positivamente en la acogida de sus primeras obras.

#poetasenCercanías 2-1

El pasado sábado reanudábamos el ciclo con su segunda edición, que se hizo esperar más de lo necesario y cuyo retraso nos ha pesado a todos. Con el primer vagón volvían a concurrir en Alicante tres poetas contestanos, que en esta ocasión fueron Idoia Arbillaga, Antonio Rodríguez y Ramón Andreu. Junto a ellos nos reunimos un público siempre más amplio de lo que esperamos: una constante que se ha repetido en todos los Cercanías y que nos ha hecho felices en cada ocasión. A los amigos de siempre (Ramón, Olivia, Bea, Alba, Pedro, Javi y aquellos que no mencionamos) os habéis unido gente cuya presencia hace que estas reuniones tengan sentido.

#poetasenCercanías 2-1

La sesión del sábado se caracterizó por venir precedida de breves pero necesarias reflexiones poéticas antes de cada lectura. Reflexiones en torno a la poesía de la experiencia, al poso popular que caracteriza nuestra poesía y que tanto la viene enriqueciendo desde la poesía medieval, a la necesidad de leer y aprender antes de adentrarse en el oficio poético. Pudimos disfrutar de los versos de poemarios publicados, pero también de los proyectos todavía inéditos de Idoia y Antonio, cuya fecha de salida esperamos ansiosos después de lo escuchado. Se juntaron, en definitiva, en el rincón de The October Press, que se está convirtiendo en un segundo hogar para nosotros, tres voces distintas pero complementarias: poesía comprometida del derrumbe, pop, contracultura, la inmersión en el agua y los sueños desvelados de la no existencia.

#poetasenCercanías 2-1

Queremos daros las gracias a todos los que nos acompañasteis a Letras de Contestania y a los tres poetas que tuvimos el placer de tener con nosotros en esta primera sesión. Próximamente habrá noticias acerca de la sesión número 2. Prometemos que nadie quedará indiferente.

Cierre del Alimentando Lluvias 6.0

Pedro SerranoAlimentando Lluvias es, ciertamente, el ciclo poético con más trayectoria en Alicante. El pasado jueves, con Pedro Serrano, cerró lo que el IAC Juan Gil-Albert llama «edición 6.0». Por esta edición han pasado recientemente José Luis Cerón, Manuel Valero o María Barceló; también tuvo cabida un homenaje al escritor Antonio Porpetta en Elda, ciudad natal del poeta. Del sello de caucho se ha pasado al tarjetón, pero el formato es esencialmente el mismo.

Pedro Serrano, culpable de que el jueves nos reuniésemos en la Casa Bardín un buen puñado de amigos, es uno de los miembros fundadores de Frutos del Tiempo. En 2015 publicó con Olifante el poemario Entran jazmines en casa, con algunos de cuyos poemas cerró su recital.

El poeta acompañó la lectura de sus versos con unas evocadoras imágenes en blanco y negro que ayudaban a centrarse en sus palabras perfectamente moduladas. Comenzó la velada recordando su trayectoria editorial, sirviéndose de las efemérides más destacadas del año en el que se publicó cada uno de sus poemarios.

Durante su recital, Pedro leyó versos de varios de sus libros publicados. Cabe destacar la profunda emoción que provocaron algunos de los poemas en prosa del libro Enlaces, de 2010. El autor realizó de todos ellos una lectura sosegada, en ocasiones rozando el susurro, con modulaciones propias de un gran conocedor de su propia obra -algo que no es tan frecuente como pudiera pensarse en los recitales de poesía leída por sus propios autores-.

El acto concluyó, no sin antes obsequiar al público asistente con unos chocolates con motivo del cumpleaños del poeta, con la proyección de un cortometraje que realizó a partir de un microrrelato de una autora cubana, sobre la que relató una historia de encuentros y desencuentros. En este corto se denuncia el machismo imperante en la sociedad, que trata de reprimir la sensualidad de las mujeres, pero que ve como algo natural los mismos impulsos cuando estos proceden de un hombre.

Alimentando Lluvias 6.0

El recital de Pedro Serrano, en el que como decíamos antes nos reunimos un gran número de admiradores y amigos suyos, sirvió como perfecto colofón al ciclo Alimentando Lluvias 6.0. Quedamos a la espera de que la próxima edición se reanude en febrero del próximo año.